Esto es lo que el caso de Toyota revela sobre cada dimensión de la crisis:
En conclusión: El creciente recorte de producción de Toyota es un indicador líder de que la crisis del Estrecho de Ormuz ha pasado de ser un shock energético a una crisis amplia de la cadena de suministro industrial sin una solución rápida a la vista. Los principales fabricantes se están preparando para al menos seis meses más de interrupciones.