La interrupción del Estrecho de Ormuz ha eliminado aproximadamente entre 10 y 13 millones de barriles diarios de suministro mundial, y Morningstar DBRS prevé que la escasez alcance su punto máximo en el segundo trimes... Los principales productores del Golfo han detenido alrededor de 10,5 millones de barriles diario...

Create a landscape editorial hero image for this Studio Global article: How is the ongoing U.S.–Iran conflict and disruption of the Strait of Hormuz expected to impact global oil supply and prices through 2026, i. Article summary: The conflict and Hormuz disruption are expected to keep the oil market tight well into 2026, with shortages likely worst around Q2 2026 and prices staying elevated even after physical flows start to recover. Morningstar . Topic tags: general, general web, government. Reference image context from search candidates: Reference image 1: visual subject "The Iran war is upending global energy markets and trade, and virtually halting traffic in the Strait of Hormuz. Oil prices jumped Wednesday" source context "Attack on key Iran gas field marks escalation of conflict, lifting global oil prices by 5% | Morningstar" Reference image 2: visual subject "The Iran war is upe
Los mercados petroleros mundiales están enfrentando uno de los mayores shocks de suministro de la historia moderna después de que el conflicto entre Estados Unidos e Irán interrumpiera el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz. Este paso marítimo —uno de los puntos estratégicos más críticos del comercio energético— transporta normalmente cerca de una quinta parte del petróleo que se consume en el mundo, por lo que cualquier interrupción se refleja inmediatamente en inventarios, precios y producción global.
Incluso si el conflicto se estabiliza pronto, analistas energéticos prevén que sus efectos se prolonguen durante buena parte de 2026.
El Estrecho de Ormuz conecta a los grandes productores del Golfo Pérsico con los mercados internacionales. Antes de la crisis, alrededor de 20 millones de barriles diarios de crudo y productos refinados transitaban por esta estrecha vía marítima.
Durante el conflicto, ese flujo se redujo bruscamente a unos 3,8 millones de barriles diarios, lo que la Agencia Internacional de la Energía (IEA) calificó como la mayor interrupción de suministro en la historia del mercado petrolero.
Ante el bloqueo de exportaciones, varios productores del Golfo se vieron obligados a recortar producción. Según estimaciones citadas por analistas y por la Administración de Información Energética de EE. UU. (EIA), países como Arabia Saudí, Irak, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Catar y Bahréin cerraron en conjunto unos 10,5 millones de barriles diarios de producción en abril, con interrupciones que podrían alcanzar cerca de 10,8 millones de barriles diarios en mayo.
Para poner la cifra en contexto: el mundo consume normalmente cerca de 100 millones de barriles diarios, por lo que esta pérdida representa un golpe significativo para el sistema energético global.
Aunque la caída de la oferta se produjo rápidamente tras la escalada del conflicto, el impacto total sobre el mercado tarda más tiempo en reflejarse.
Morningstar DBRS prevé que el déficit global de crudo alcance su máximo en el segundo trimestre de 2026, suponiendo que el conflicto se desescale y el tráfico marítimo empiece a recuperarse a comienzos del verano.
Este retraso se explica por varios factores estructurales del mercado petrolero:
La EIA advierte que, incluso cuando el tránsito vuelva a la normalidad, podría tardarse hasta finales de 2026 o incluso principios de 2027 en recuperar plenamente los niveles previos de producción y comercio.
La magnitud del shock de oferta ya está obligando a bancos y analistas a revisar sus previsiones para el precio del petróleo.
Morningstar DBRS elevó su previsión base para el Brent en 2026 a unos 80 dólares por barril.
Otros grandes bancos ven un mercado aún más ajustado:
Si la interrupción en el estrecho se prolonga más de lo previsto, los precios podrían dispararse aún más. Algunos escenarios extremos contemplan picos temporales entre 130 y 150 dólares por barril si las exportaciones continúan restringidas hasta mediados de verano.
Incluso cuando el suministro físico empiece a recuperarse, los precios podrían mantenerse elevados por la llamada prima de riesgo geopolítico.
La EIA explica que la incertidumbre sobre nuevas interrupciones —especialmente en torno al Estrecho de Ormuz— ha añadido un componente adicional a los precios del petróleo, ya que los operadores incorporan el riesgo de futuros bloqueos o ataques.
Directivos del sector también advierten que el reequilibrio del mercado llevará tiempo. El director ejecutivo de Saudi Aramco señaló que las perturbaciones podrían retrasar la normalización completa del mercado hasta 2027, dependiendo de la velocidad con que se recuperen exportaciones y producción.
Paradójicamente, uno de los mecanismos que suele estabilizar el mercado durante crisis de suministro es la caída de la demanda.
Cuando el combustible se encarece, empresas y consumidores reducen el consumo. Algunos análisis ya indican que los precios elevados y la escasez están provocando “destrucción de demanda”, con refinerías e industrias recortando su consumo ante el aumento de costos.
En ciertos países también se están estudiando medidas de emergencia —campañas de ahorro energético o políticas de transporte— para limitar el consumo de combustibles si las tensiones persisten.
Para los consumidores, el efecto más visible es simple: combustible más caro.
Cuando sube el precio del crudo y escasean los productos refinados, las refinerías trasladan ese aumento a los mercados de gasolina y diésel. Analistas señalan que en muchas regiones los precios en surtidor ya están subiendo antes de la temporada de mayor conducción en el hemisferio norte.
A largo plazo, esos precios más altos tienden a frenar el consumo y ayudan a equilibrar el mercado, pero ese proceso puede tardar meses.
El rumbo del mercado petrolero hasta 2026 depende en gran medida de una sola variable: cuándo se normalizará por completo el tráfico en el Estrecho de Ormuz.
Si las exportaciones se recuperan con rapidez, la reconstrucción de inventarios y la reactivación de la producción podrían aliviar gradualmente el déficit de suministro. Pero si las interrupciones continúan —o si los daños a la infraestructura retrasan la recuperación— el mercado podría permanecer ajustado y los precios elevados hasta bien entrado 2027.
Por ahora, la mayoría de analistas coinciden en algo: la combinación de recortes de producción en el Golfo, interrupciones logísticas y riesgo geopolítico ha endurecido de forma significativa el mercado petrolero mundial, convirtiendo a 2026 en uno de los años más inciertos para los precios de la energía en décadas.
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La interrupción del Estrecho de Ormuz ha eliminado aproximadamente entre 10 y 13 millones de barriles diarios de suministro mundial, y Morningstar DBRS prevé que la escasez alcance su punto máximo en el segundo trimes...
La interrupción del Estrecho de Ormuz ha eliminado aproximadamente entre 10 y 13 millones de barriles diarios de suministro mundial, y Morningstar DBRS prevé que la escasez alcance su punto máximo en el segundo trimes... Los principales productores del Golfo han detenido alrededor de 10,5 millones de barriles diarios de producción en abril, con interrupciones que podrían alcanzar cerca de 10,8 millones de barriles diarios en mayo.
Bancos y analistas energéticos han revisado al alza sus previsiones del Brent para 2026: estimaciones base entre 80 y 100 dólares por barril, con posibles picos mucho mayores si la crisis se prolonga.