La diferencia entre el crecimiento a tipos constantes y el crecimiento reportado muestra el impacto de las fluctuaciones cambiarias, que redujeron el ritmo de expansión de los ingresos en términos reales.
El área de Jewellery Maisons —que incluye Cartier, Van Cleef & Arpels, Buccellati y Vhernier— fue el principal motor del desempeño del grupo.
Estas marcas registraron fuertes ventas durante el año y una rentabilidad excepcional, compensando parcialmente las presiones en otras divisiones.
En conjunto, la división generó alrededor de 5 mil millones de euros en beneficio operativo, con un margen superior al 30%, muy por encima del resto de áreas del grupo.
La fortaleza de estas casas refleja la persistente demanda global por joyería de lujo e iconos de marca, especialmente en el caso de Cartier y Van Cleef & Arpels, que siguen siendo pilares clave del negocio de Richemont.
Aunque el crecimiento fue amplio geográficamente, la región de las Américas destacó como uno de los mayores motores de expansión.
La demanda en Estados Unidos y en el mercado norteamericano en general se mantuvo fuerte durante el ejercicio, con periodos de crecimiento de doble dígito en la región.
Ese impulso tuvo un efecto notable en el mercado. Según datos citados por Business Insider y National Jeweler, Richemont superó a Walmart para convertirse en el segundo mayor minorista de joyería y relojería de América del Norte por ventas.
Lo llamativo es que lo logró con una red relativamente pequeña: alrededor de 3.620 millones de dólares en ventas regionales procedentes de unas 105 boutiques, principalmente de Cartier y Van Cleef & Arpels.
A pesar del sólido crecimiento de ingresos, la rentabilidad se vio afectada por varios factores externos.
Richemont indicó que las divisas desfavorables y el aumento del coste de las materias primas redujeron los márgenes durante el ejercicio.
La producción de joyería de lujo es especialmente sensible al precio de metales preciosos —en particular el oro—, por lo que las subidas en estas materias pueden impactar rápidamente los costes.
Estos factores contribuyeron a que el margen operativo descendiera del 20,9% al 20,0% durante el año fiscal.
La división Specialist Watchmakers, que incluye A. Lange & Söhne, Jaeger‑LeCoultre y Vacheron Constantin, tuvo un desempeño más débil que la joyería.
Sin embargo, la segunda mitad del ejercicio mostró signos de estabilización, tras un periodo difícil para el mercado global de relojería.
Los resultados del ejercicio fiscal 2026 subrayan una realidad estratégica: la joyería es el núcleo del modelo de negocio de Richemont.
Las marcas con mayores márgenes —especialmente Cartier y Van Cleef & Arpels— siguen impulsando el crecimiento del grupo, con especial dinamismo en América del Norte.
Al mismo tiempo, el año evidencia los desafíos que enfrentan las compañías de lujo: volatilidad cambiaria, aumento del coste de materias primas y una demanda desigual entre categorías de producto.
Aun así, Richemont logró mantener una base sólida de beneficios y un crecimiento relevante de ventas, lo que confirma el atractivo duradero de sus principales maisons de joyería y su papel central en el desempeño del grupo.
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