No todas las carreteras generan la misma cantidad de energía recuperable. REPS centra su tecnología en lugares donde los vehículos frenan o desaceleran con frecuencia, ya que allí se disipa más energía mecánica.
Entre los lugares más adecuados se encuentran:
En estos puntos, los vehículos —especialmente camiones pesados— frenan repetidamente, lo que crea patrones predecibles de energía perdida que el sistema puede capturar.
Los puertos son un ejemplo especialmente interesante: concentran tráfico pesado, movimientos constantes de entrada y salida, y numerosos puntos de parada o desaceleración.
El primer sistema operativo de REPS se inauguró en noviembre de 2025 en el Puerto de Hamburgo, uno de los mayores centros logísticos de Europa.
La instalación piloto tiene varias características clave:
Desde su puesta en marcha, el sistema ha sido validado por más de 85.000 camiones que han pasado sobre él en condiciones reales de operación.
El proyecto funciona como una prueba a gran escala para evaluar durabilidad, eficiencia y comportamiento del sistema bajo tráfico continuo.
Si tecnologías como esta demuestran ser fiables y económicamente viables, podrían convertir parte de la infraestructura de transporte en una red distribuida de generación eléctrica integrada en ciudades y corredores logísticos.
El contexto energético global refuerza el interés por soluciones de este tipo. Según proyecciones de la Administración de Información Energética de EE. UU. (EIA), el consumo mundial de energía podría aumentar cerca de un 50 % para 2050.
Al mismo tiempo, grandes centros logísticos están empezando a verse como nodos energéticos urbanos, capaces no solo de consumir electricidad sino también de producirla, almacenarla y gestionarla localmente.
REPS estima que, en un gran puerto, la instalación de cientos de sistemas en puntos estratégicos podría cubrir aproximadamente entre el 5 % y el 10 % de la demanda energética del recinto, además de reducir las emisiones asociadas al tráfico interno.
Aunque el piloto de Hamburgo demuestra que el concepto funciona en condiciones reales, todavía quedan preguntas importantes por responder:
Por ahora, REPS representa una nueva categoría de infraestructura energética: sistemas capaces de convertir el movimiento cotidiano —camiones que frenan, vehículos que pasan— en electricidad distribuida dentro del entorno urbano.
Si la tecnología logra escalar, las carreteras del futuro podrían hacer algo más que transportar vehículos: también podrían generar energía mientras el tráfico sigue su curso.
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