Meatly planea desarrollar en Londres una instalación de biorreactores de 20.000 litros dedicada a la producción de carne cultivada, que según la empresa se convertirá en la mayor planta de este tipo en Europa una vez completada.
La construcción y acondicionamiento de la planta comenzarán de inmediato. El objetivo es que la instalación funcione como puente entre la investigación de laboratorio y la producción alimentaria a escala industrial, un paso clave para que el sector deje atrás la fase experimental.
Tras esta ronda, el capital total recaudado por la empresa alcanza aproximadamente £17,4–£17,5 millones, dependiendo de la fuente.
La Serie A atrajo a varios fondos especializados en tecnología alimentaria, sostenibilidad y biotecnología.
Entre los inversores principales están:
Estos inversores apuestan por que las proteínas cultivadas puedan convertirse en una nueva categoría de producción alimentaria, siempre que empresas como Meatly consigan resolver los problemas de costes y escalabilidad que han frenado al sector.
Uno de los grandes retos de la industria es el coste de producción. Dos elementos concentran gran parte del gasto: el medio de cultivo celular y los biorreactores donde crecen las células.
En 2024, Meatly informó que había reducido el coste de su medio de cultivo químicamente definido y sin proteínas a aproximadamente £0,22 por litro, lo que describe como un precio líder en la industria.
Este medio es la solución nutritiva que alimenta a las células durante su crecimiento. Tradicionalmente ha sido uno de los componentes más caros del proceso, por lo que abaratarlo es crucial para que la carne cultivada sea viable comercialmente.
La empresa también afirma haber logrado una reducción de alrededor de 10 veces en el coste de los biorreactores tras rediseñar su equipamiento de producción.
En versiones anteriores del sistema, Meatly desarrolló biorreactores propios, con equipos de unos £12.500 frente a los aproximadamente £250.000 de los reactores biofarmacéuticos tradicionales, lo que muestra cómo el hardware especializado puede reducir drásticamente el coste de construir instalaciones de producción.
La nueva instalación representa el siguiente paso en la estrategia de escalado de Meatly.
Los objetivos principales incluyen:
Por ahora, la empresa se centra en alimentos para mascotas, produciendo células de pollo cultivadas —derivadas originalmente de un único huevo— para crear productos como premios o snacks para perros.
Empezar por el mercado de mascotas es una estrategia relativamente común en el sector, ya que las exigencias regulatorias y las expectativas de precio suelen ser más flexibles que en los alimentos destinados al consumo humano.
Los defensores de esta tecnología creen que la carne cultivada podría ofrecer una forma completamente nueva de producir proteína animal sin necesidad de criar ni sacrificar animales.
Empresas como Meatly están intentando construir la infraestructura necesaria para que esa idea funcione a gran escala: fábricas, procesos industriales y cadenas de suministro adaptadas a la producción celular.
Si proyectos como la planta de Londres logran demostrar que la tecnología puede operar a gran escala y con costes razonables, la carne cultivada podría pasar de ser una curiosidad de laboratorio a una nueva categoría de alimentos en el mercado global de proteínas.
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