Cuando se aplica un campo eléctrico a estos materiales, sus dipolos eléctricos internos se alinean y la temperatura del material aumenta. Cuando el campo eléctrico se retira, el orden interno disminuye y el material se enfría incluso por debajo de su temperatura inicial.
Si ese proceso se repite en ciclos y se conecta a un sistema que transfiera calor entre un lado caliente y uno frío, el dispositivo puede funcionar como una bomba de calor o un sistema de refrigeración.
Esto cambia varios elementos clave frente al aire acondicionado tradicional:
El desarrollo de Qurie surge del entorno de investigación del Fraunhofer Institute for Physical Measurement Techniques (Fraunhofer IPM) en Alemania.
En ese ecosistema científico, el grupo de caloric systems investiga sistemas de calefacción y refrigeración basados en materiales electrocalóricos, magnetocalóricos o elastocalóricos que funcionan sin refrigerantes perjudiciales.
Uno de los proyectos clave ha sido el programa ElKaWe, en el que varios institutos Fraunhofer colaboraron para desarrollar:
Estos sistemas prometen alta eficiencia energética y eliminación de refrigerantes dañinos, dos factores críticos para el futuro del sector HVAC.
Además, la investigación incluye nuevos métodos de transferencia térmica —como diseños avanzados similares a heat pipes— para mover calor de forma eficiente entre las partes caliente y fría del dispositivo, un desafío clave en la refrigeración de estado sólido.
Aunque la refrigeración electrocalórica todavía está en fase emergente, los investigadores ya identifican varios sectores donde podría tener impacto.
Entre las aplicaciones potenciales se incluyen:
Todos estos mercados comparten dos características: un gran consumo energético para refrigeración y una presión regulatoria creciente para eliminar refrigerantes con alto impacto climático.
Para startups como Qurie, los primeros productos comerciales suelen centrarse en segmentos donde tamaño compacto, silencio o eficiencia energética ofrecen ventajas claras frente a los sistemas con compresores.
Convertir un avance científico en un producto industrial requiere tiempo, capital y una red de apoyo tecnológico. Por eso muchas startups de deep tech en Europa nacen cerca de instituciones de investigación y reciben inversión de fondos especializados en transferencia tecnológica.
Entre los actores que apoyan este tipo de proyectos destacan:
Estos fondos están vinculados al ecosistema de innovación alemán y a iniciativas públicas diseñadas para convertir investigación científica en empresas tecnológicas competitivas.
La calefacción y la refrigeración representan una parte importante del consumo energético mundial. Mejorar la eficiencia en este sector es considerado clave para la transición energética.
Las bombas de calor, en particular, ya se consideran una tecnología central para la descarbonización cuando funcionan con electricidad procedente de fuentes renovables.
En ese contexto, la refrigeración electrocalórica es una de varias líneas de investigación que buscan crear sistemas de refrigeración de estado sólido capaces de sustituir la tecnología de compresores.
Todavía queda camino hasta la producción masiva, pero los avances recientes en materiales, gestión térmica y diseño de sistemas sugieren que las soluciones sin refrigerantes podrían convertirse en una opción viable durante la próxima década.
Si empresas como Qurie logran escalar estos prototipos, el resultado podría transformar la forma en que edificios, vehículos y electrodomésticos gestionan el calor —sin depender de compresores ni de gases refrigerantes.
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