El Tribunal Federal de Australia concluyó previamente que Apple había abusado de su poder de mercado al restringir métodos alternativos de distribución de apps y pagos dentro de dispositivos iOS. Ahora el proceso está en la fase de determinar qué medidas correctivas deben aplicarse.
Además, el regulador de competencia australiano, la ACCC (Australian Competition and Consumer Commission), obtuvo permiso para intervenir en el caso, lo que muestra la importancia regulatoria de la disputa.
Epic busca remedios amplios —como permitir tiendas de apps rivales o eliminar ciertas comisiones— mientras Apple sostiene que cualquier cambio debería ser limitado y temporal.
Mientras esas decisiones no se definan, el lanzamiento del juego en Australia sigue en suspenso.
La disputa se remonta a agosto de 2020. En ese momento, Epic Games añadió dentro de Fortnite una opción de pago directo que evitaba el sistema de compras integradas de Apple.
Ese sistema exige que los desarrolladores utilicen la infraestructura de pago de Apple para las compras digitales dentro de las apps, lo que puede implicar comisiones de hasta el 30%.
Apple respondió retirando Fortnite del App Store, lo que desencadenó una demanda por parte de Epic.
Epic sostuvo que las reglas del App Store eran anticompetitivas porque:
Apple, por su parte, argumenta que su ecosistema cerrado protege la seguridad y la privacidad de los usuarios y financia la infraestructura del App Store.
El juicio federal en Estados Unidos produjo un resultado mixto.
Los tribunales rechazaron la mayoría de las acusaciones antimonopolio de Epic, pero emitieron una orden judicial importante: Apple no puede impedir que los desarrolladores informen a los usuarios sobre métodos de pago alternativos fuera de la app.
Posteriormente, el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito confirmó en gran parte esa orden y revisó disputas sobre si Apple estaba cumpliendo realmente con el mandato judicial.
El debate actual se centra en una cuestión clave: si Apple puede cobrar comisiones incluso cuando las compras se realizan fuera de su sistema de pago.
El conflicto ha llegado varias veces hasta el Tribunal Supremo estadounidense.
En enero de 2024, el Supremo decidió no admitir los recursos presentados tanto por Apple como por Epic, lo que dejó vigente la orden judicial que obliga a Apple a permitir enlaces hacia pagos externos.
Más recientemente, Apple pidió al tribunal una medida de emergencia para detener temporalmente el proceso mientras buscaba una revisión adicional sobre las reglas de comisiones del App Store. El Tribunal Supremo rechazó esa solicitud.
Como resultado, el caso volvió a un tribunal federal de distrito que deberá decidir cuánto puede cobrar Apple por las compras que se realizan fuera del App Store.
En el fondo, el enfrentamiento gira en torno al modelo de negocio del App Store.
Durante años, Apple ha cobrado comisiones —a menudo de hasta el 30%— por compras digitales procesadas dentro de su sistema de pagos integrado.
Epic sostiene que, incluso después de que los tribunales permitieran enlaces a pagos externos, Apple intentó mantener su modelo imponiendo nuevas tarifas o restricciones que hacen poco práctico usar alternativas.
Apple responde que los desarrolladores se benefician de su plataforma —distribución, herramientas de desarrollo, seguridad y acceso a usuarios— y que la empresa debe recibir una compensación por ese ecosistema.
Los tribunales ahora deberán decidir si Apple puede cobrar algún tipo de comisión en transacciones que técnicamente ocurren fuera del App Store y, en caso afirmativo, cuánto sería razonable.
Las consecuencias van mucho más allá de Fortnite.
Si Epic logra limitar las comisiones de Apple en pagos externos, los desarrolladores podrían empezar a dirigir a los usuarios a sistemas de pago web o de terceros. Eso reduciría la parte de ingresos que Apple obtiene de las apps.
El caso también es observado de cerca por reguladores en distintos países. Apple ha reconocido en documentos judiciales que gobiernos y tribunales en otros mercados están atentos al resultado para decidir qué comisiones o restricciones son aceptables para las plataformas móviles dominantes.
Al mismo tiempo, procesos regulatorios como el de Australia sugieren que la presión para abrir los ecosistemas móviles podría continuar en múltiples jurisdicciones.
El regreso de Fortnite al App Store marca un avance importante para Epic Games y devuelve el juego a millones de usuarios de iPhone y iPad.
Pero la disputa con Apple sigue lejos de terminar. Las decisiones judiciales que están por venir determinarán si el App Store continúa siendo un mercado fuertemente controlado por Apple o si evoluciona hacia un entorno más abierto donde los desarrolladores puedan usar libremente sistemas de pago alternativos.
La respuesta podría redefinir cómo circulan miles de millones de dólares en la economía global de las aplicaciones móviles.
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