Según reportes, la 79.ª edición trazó además una línea para la competencia: las películas en las que la IA generativa conduzca el guion, la generación visual o la síntesis de actuaciones principales fueron descritas como no elegibles para la Palma de Oro y la Competencia Oficial . Conviene matizarlo: el reglamento oficial de largometrajes disponible por separado enumera las categorías de la Selección Oficial, la discrecionalidad del festival y criterios generales de elegibilidad, pero el extracto de ese reglamento no reproduce una cláusula específica sobre IA
. La lectura más prudente es que la línea anti-IA generativa en producción está reportada y encaja con el discurso público de Cannes sobre creación humana, aunque el texto exacto de la norma debe tratarse con cautela salvo confirmación directa en el reglamento completo.
Cannes no estaba fingiendo que la tecnología pudiera ignorarse. La apertura del festival de 2026 fue descrita en la prensa como un evento atravesado por debates fuera de pantalla, entre ellos el impacto de la inteligencia artificial en el cine y en los empleos de la industria .
Ese debate venía de antes. En 2023, una mesa redonda organizada en Cannes por SACD y CNC presentó la IA generativa como herramienta y amenaza para los creadores, con el derecho de autor y la autoría en el centro de la discusión . Dicho de otro modo: el entorno del festival se ha ido moviendo hacia la contención, no hacia el silencio. Se discute la IA, se estudia su uso y se intentan construir reglas, pero sin renunciar a la idea de que el cine conserva una reclamación humana en su centro.
Una vez que se permite algún uso de IA, aparece una pregunta práctica: ¿cómo se declara? Antes del festival de 2026, se informó que programadores y comités de selección de Cannes debatían si las películas debían revelar el uso de IA durante el proceso de inscripción y de qué manera; el mismo reporte señalaba que aún no era una política formal, reflejo de la falta de estándares claros en la industria .
El problema no es abstracto. Cannes Lions, un festival publicitario separado del Festival de Cannes de cine, dijo en 2025 que contenido generado y manipulado con IA se había usado en un “case film” para simular hechos reales y resultados de campaña, por lo que anunció medidas reforzadas para contenido sintético e IA generativa . Ese caso no fija las reglas del festival cinematográfico, pero sí muestra por qué la transparencia se está volviendo central para la confianza en premios creativos con jurado.
La presión más fuerte por reglas no viene solo de festivales o críticos, sino de los trabajadores. La Writers Guild of America, el sindicato de guionistas de Hollywood, afirma que la IA se ha convertido en un asunto clave por sus implicaciones para el empleo y la compensación, y sostiene que su acuerdo de 2023 creó protecciones “pioneras” que pretende hacer cumplir .
Los intérpretes tienen preocupaciones parecidas. La cobertura del contrato tentativo de SAG-AFTRA de 2026 señaló que sus líderes destacaron protecciones más fuertes frente a la IA, incluidas guías que favorecen las actuaciones humanas y desalientan a los productores a usar IA en un papel humano salvo que un actor sintético aporte un “valor adicional significativo” a la producción . Estudios jurídicos previos también describen las protecciones posteriores a la huelga de SAG-AFTRA como medidas dirigidas a impedir el uso no consentido de la imagen de intérpretes y sus réplicas digitales
.
Por eso la llamada de Moore a colaborar con la IA no puede separarse de su advertencia sobre la necesidad de regular mejor. Para guionistas e intérpretes, la pregunta no es solo si la IA puede generar imágenes, textos, voces o dobles digitales. La pregunta es quién consiente, quién cobra, quién recibe crédito y si una persona trabajadora queda desplazada o explotada .
Lo que mostró el comentario de Moore es un cambio de pregunta. Hollywood ya no parece centrado únicamente en si puede detener la IA. La discusión ahora es bajo qué condiciones puede usarse sin vaciar de contenido la creatividad humana.
El acuerdo que empieza a tomar forma es una adopción condicionada. La IA puede entrar en flujos de trabajo, pero con límites: primacía creativa humana, declaración clara de uso, consentimiento significativo, compensación justa y protecciones laborales exigibles. La línea reportada de Cannes sobre la competencia, su defensa pública de la creación humana y las demandas sindicales apuntan en la misma dirección: Hollywood ya no trata la IA como algo que pueda rechazar sin más, pero tampoco está dispuesto a dejar que defina el cine en sus propios términos .
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