La advertencia de AMD para 2026 no va tanto de falta de interés por jugar, sino de costos. Según reportes sobre la llamada de resultados del primer trimestre de 2026, la dirección de AMD espera que los ingresos de gaming caigan más de un 20% en el segundo semestre del año frente al primero, con el encarecimiento de la memoria y otros componentes como principal presión [2][
3][
20].
Ese problema no se queda dentro de AMD. TrendForce afirma que la subida de precios de la memoria ha elevado el costo de materiales de productos electrónicos de consumo, empujando a las marcas a subir precios de venta y debilitando la demanda [10]. Para quien pensaba esperar a 2026 para renovar GPU, ampliar RAM, comprar un SSD o cazar una consola con descuento, la señal es clara: puede haber menos gangas.
AMD va fuerte, pero gaming es la parte sensible
AMD presentó ingresos de 10.300 millones de dólares en el primer trimestre de 2026 y un margen bruto del 53%; la compañía dijo que la demanda de infraestructura de IA convirtió al negocio de centros de datos en el principal motor de crecimiento de ingresos y beneficios [17][
21].
Gaming fue mucho más pequeño. Los ingresos de AMD en ese segmento fueron de 720 millones de dólares en el trimestre, un 11% más que un año antes, pero un 15% menos que en el trimestre previo [23].
Dicho de otra forma: gaming representó alrededor del 7% de los ingresos trimestrales de AMD, tomando los 720 millones de dólares del segmento frente a los 10.300 millones totales [17][
23]. La alarma, por tanto, no es que todo AMD dependa de los videojuegos. Es que gaming es una división muy sensible al precio dentro de una empresa cuyo impulso principal ahora viene de la IA y los centros de datos [
2][
21].
Por qué la memoria golpea tan rápido al jugador
El hardware gaming usa memoria en varias capas: RAM del sistema, almacenamiento SSD, memoria gráfica de las tarjetas de video y subsistemas de memoria en consolas. Sourceability reportó que DDR4, DDR5 y NAND han registrado subidas acumuladas, algunas superiores al 200%, desde comienzos de 2025, por aumentos trimestrales consecutivos y una fuerte demanda del sector de IA [4].
Cuando esos insumos suben, los fabricantes tienen pocas salidas: absorber el golpe, subir precios, recortar descuentos, ajustar configuraciones o combinar varias de esas medidas. En consolas, TrendForce describe el efecto de forma directa: mayores costos de materiales, precios de venta más altos y demanda de consumo más débil [10].
Cómo afecta a Radeon y al negocio de consolas
El crecimiento de gaming de AMD en el primer trimestre se apoyó en la demanda de GPUs Radeon, mientras que los ingresos semi-custom bajaron interanualmente, algo esperado en esta etapa del ciclo de consolas [2][
23]. La subida de memoria y componentes puede presionar ambos lados del segmento.
En tarjetas Radeon, una memoria gráfica más cara eleva el costo de fabricar cada placa. Reportes de medios y cadena de suministro de comienzos de 2026 señalaron que AMD preparaba un aumento de al menos el 10% en precios de Radeon, mientras las tarjetas de Nvidia enfrentaban presiones similares por la memoria [6][
7][
11]. Conviene leerlo como expectativas reportadas del canal, no como precios finales confirmados en tiendas, aunque encaja con la dirección de la advertencia de costos atribuida a la llamada de resultados de AMD [
3][
20].
En consolas, el problema es que una memoria más cara deja menos margen para rebajas. TrendForce sostiene que los fabricantes de consolas podrían tener dificultades para aplicar estrategias de reducción de precios y podrían inclinarse por enfoques de precios más altos para preservar márgenes [9][
10].
Qué puede notar el comprador en 2026
La presión no tiene por qué aparecer como una subida única y universal del precio recomendado. Puede verse de formas más sutiles: precios efectivos más altos, menos ofertas, promociones menos generosas o configuraciones con peor relación precio/prestaciones.
Los puntos más expuestos son:
- Tarjetas gráficas: si la memoria cuesta más, fabricar GPUs también cuesta más. Radeon y tarjetas rivales podrían ver subidas de precio, menos descuentos, menos bundles o campañas promocionales menos agresivas [
6][
11].
- PCs gaming: la inflación de DDR4, DDR5 y NAND afecta RAM y SSD, así que tanto las ampliaciones DIY como los equipos prearmados pueden encarecerse más allá de la propia tarjeta gráfica [
4].
- Consolas: TrendForce rebajó su previsión de envíos de consolas en 2026: pasó de esperar una caída interanual del 3,5% a una del 4,4% después de que la memoria elevó el costo de materiales en electrónica de consumo [
10].
- Demanda: el problema principal es la asequibilidad, no una prueba de que los jugadores estén desapareciendo. Antes del viento en contra previsto para el segundo semestre, los ingresos de gaming de AMD aún crecían un 11% interanual en el primer trimestre [
23].
La idea de fondo
2026 se perfila menos como un ciclo de grandes descuentos para hardware gaming y más como uno de defensa de márgenes. AMD puede apoyarse en el crecimiento de IA y centros de datos, pero su segmento de gaming queda expuesto a un apretón de costos provocado por la memoria [17][
21][
2].
Para el consumidor, la conclusión práctica es sencilla: GPUs, RAM, SSD, PCs gaming y consolas podrían ser más difíciles de encontrar con descuentos agresivos si los precios de la memoria siguen tensionados. El impacto exacto en tienda dependerá del inventario, los contratos con proveedores y cuánto decidan absorber —o trasladar al comprador— AMD, Nvidia, sus socios ensambladores y los fabricantes de consolas [6][
10][
11].




