Sin embargo, el 7 de agosto de 2026, la Corte Suprema de Rusia aceptó considerar una demanda presentada por el partido ultranacionalista Rodina que busca excluir a Yabloko de las elecciones . El presidente de Yabloko, Nikolái Ryabkov, declaró: “Quieren eliminarnos de la arena política. Temen nuestra postura antigubernamental” . Se espera una decisión inminente.
El apoyo electoral a Yabloko sigue estando muy por debajo del 5% necesario para ganar escaños a través de las listas del partido:
El partido obtuvo solo el 1.21% de los votos en las elecciones a la Duma de 2021, lo que lo dejó sin un solo diputado . A pesar de esto, Yabloko ha ganado +0.8 puntos en los últimos 30 días, la tendencia positiva más fuerte de todos los partios en el seguimiento de PolitPro .
A pesar de las bajas cifras generales, Yabloko ha experimentado un notable aumento en el apoyo entre los jóvenes rusos frustrados por la guerra y las restricciones en internet . La propia lista de candidatos del partido refleja este cambio generacional: la edad media de los candidatos en la cúpula de la lista federal es de 37 años . Tras la inscripción en la CEC, “los jóvenes en las redes sociales” fueron de los primeros en apoyar al partido, según Meduza .
La inscripción de Yabloko también desencadenó una ola de apoyo público por parte de la oposición exiliada, incluida Yulia Navalnaya, viuda de Alexéi Navalni, quien instó a sus seguidores a respaldar al partido como la única opción legal antigubernamental en la boleta .
Las encuestas independientes indican que la mayoría de los rusos apoya las conversaciones de paz y el fin de los combates, aunque no hay encuestas públicas detalladas recientes que rastree exactamente cómo se traduce ese sentimiento en intenciones de voto para un partido explícitamente antigubernamental .
La presión estatal sobre Yabloko se ha intensificado drásticamente a medida que se acercan las elecciones:
Muchos analistas creen que el Kremlin permite que Yabloko se presente, por ahora, para preservar una apariencia de pluralidad política tanto a nivel nacional como internacional, mientras que al mismo tiempo se asegura de que el partido no pueda competir seriamente. La combinación de descalificaciones administrativas, procesos penales contra líderes clave y el desafío de última hora en la Corte Suprema sugiere una estrategia de dos vías: tolerar la presencia nominal del partido en la boleta mientras se desactiva sistemáticamente su capacidad para hacer campaña o ganar . La representación del partido ya está en su nivel más bajo: menos de 50 miembros de Yabloko ocupan escaños en todos los niveles de las legislaturas regionales, y el partido no tiene escaños en la Duma Estatal desde 2007 .
En resumen, la campaña de Yabloko en 2026 es una apuesta de alto riesgo para ofrecer a los votantes rusos una opción legal antigubernamental, pero se enfrenta a obstáculos institucionales aplastantes que hacen que cualquier avance electoral sea extremadamente improbable.