Esto es lo que la campaña ha logrado en sus primeras cinco semanas, basado en reportes verificados de fuentes ucranianas, medios internacionales y analistas de código abierto.
Hasta el 8 de agosto de 2026, las fuerzas ucranianas reportaron haber atacado 218 buques vinculados a la flota fantasma rusa en el mar Negro y el mar de Azov . El recuento incluye petroleros, gaseros licuados (LNG), graneleros y otros cargueros .
El ritmo fue implacable desde el inicio:
Advertencia importante: Reuters y otros medios han señalado que no pudieron verificar de forma independiente los recuentos de buques de Ucrania . Rusia no ha confirmado estas cifras.
El cruce de ferry del estrecho de Kerch, el enlace logístico crítico entre la Rusia continental y la Crimea ocupada, quedó gravemente paralizado en dos semanas. Para el 19 de julio, los ataques con drones ucranianos habían reducido la capacidad del ferry en un 75%, dejando el cruce operando solo al 25% de su nivel anterior .
El comandante de las USF, Brovdi, declaró que después de la campaña selectiva de dos semanas (del 6 al 19 de julio), el cruce de Kerch quedó "paralizado" y el transporte gravemente interrumpido . Antes de la operación, cuatro ferries servían la ruta entre el puerto de Kavkaz (Rusia) y el puerto de Crimea; tras los ataques, la flota quedó efectivamente en tierra .
Nota: Algunas fuentes describen el estrecho de Kerch como "bloqueado" o "completamente bloqueado" , pero la métrica confirmada es una reducción del 75% en la capacidad del ferry, no un bloqueo total.
La campaña comenzó en el mar de Azov, pero se expandió drásticamente el 15 de julio, cuando los drones ucranianos atacaron 20 buques en el mar Negro en una sola noche: 17 petroleros, dos gaseros y un remolcador . Esto abrió una nueva fase de la operación y elevó el recuento de 10 días a más de 100 barcos .
El comandante Brovdi describió el cambio sin rodeos: "La primera ronda de la batalla marítima ha terminado. Ahora es el mar Negro" .
Las fuerzas ucranianas confirmaron que las siguientes unidades llevaron a cabo los ataques durante la Operación MoLoChKa:
Estas unidades fueron citadas como las operadoras que atacaron 12 buques adicionales de la flota fantasma entre el 1 y el 8 de agosto . Las grabaciones de video publicadas por las USF mostraban a los sistemas de defensa aérea rusos Pantsir intentando, sin éxito, interceptar los drones .
Para el 12 de julio, Rusia se vio obligada a suspender el tráfico marítimo en el mar de Azov después de que 90 buques fueran atacados en menos de una semana . Esto cerró efectivamente un corredor marítimo vital para la logística rusa y las entregas de combustible a Crimea.
Los ataques también alcanzaron subestaciones eléctricas rusas en la Crimea ocupada, degradando aún más la logística y la infraestructura que apoyan a la península .
Hacia el 8 de agosto de 2026, la Armada de Ucrania, junto con el SBU y otras fuerzas de defensa, atacaron la infraestructura militar rusa en la plataforma de perforación autoelevable Syvash en el campo de gas condensado Holitsynske en el mar Negro .
El ataque destruyó equipos de reconocimiento y sistemas de control de drones que Rusia había instalado en la plataforma para coordinar ataques contra ciudades del sur de Ucrania . Esta fue una operación separada de la campaña contra la flota fantasma, dirigida a posiciones militares rusas en lugar de buques mercantes.
Al interrumpir el transporte marítimo tanto en el mar de Azov como en el mar Negro, la campaña ha generado preocupaciones sobre las rutas de exportación de granos, las operaciones portuarias y las cadenas mundiales de suministro de alimentos . Múltiples analistas y medios que cubren la campaña citan estas preocupaciones en términos generales, aunque los impactos cuantificados específicos sobre el tonelaje de grano o el rendimiento portuario de esta operación no han sido verificados de forma independiente en las fuentes proporcionadas.
Algunas afirmaciones que han circulado sobre la Operación MoLoChKa no pueden confirmarse a partir de las fuentes disponibles:
La Operación MoLoChKa representa un cambio de paradigma en la guerra naval: una campaña exclusivamente con drones que ha logrado efectos estratégicos —paralizar un cruce de estrecho crítico, suspender el tráfico de todo un mar y atacar más de 200 buques— sin que Ucrania haya desplegado un solo buque de guerra de superficie grande. El verdadero impacto de la campaña en la logística de guerra rusa y los mercados energéticos mundiales se aclarará a medida que surja la verificación independiente de los recuentos de buques reclamados.