La IA no tomará decisiones en la banda. Su función será acelerar el trabajo de analistas y cuerpos técnicos, proporcionando información útil más rápido.
El sistema central será Football AI Pro, un asistente de IA generativa entrenado con cientos de millones de datos de la FIFA y basado en un modelo especializado en fútbol .
Esta herramienta puede generar análisis antes y después de los partidos en diferentes formatos: resúmenes escritos, clips de video, gráficos y visualizaciones tácticas en 3D . Jugadores y entrenadores recibirán así información específica sobre rendimiento, posicionamiento y tendencias del rival.
Como la tecnología estará disponible para las 48 selecciones clasificadas, algunos analistas creen que podría reducir la brecha de análisis entre federaciones con grandes departamentos de datos y países con menos recursos .
Otra innovación destacada es el uso de avatares 3D generados por IA que recrean las posiciones y movimientos de los jugadores a partir de datos de seguimiento .
Estas reconstrucciones permiten ver las jugadas desde múltiples ángulos y ayudan a comprender mejor:
Para entrenadores y analistas, esto facilita el estudio táctico. Para los árbitros y retransmisiones televisivas, ofrece explicaciones visuales más claras en jugadas polémicas.
La IA también ampliará las herramientas arbitrales introducidas en torneos anteriores.
En el Mundial de 2022 en Qatar, la FIFA utilizó tecnología de fuera de juego semiautomática que combinaba cámaras en el estadio y sensores en el balón para seguir hasta 29 puntos del cuerpo de cada jugador varias veces por segundo . El sistema alertaba a los árbitros de video sobre posibles fueras de juego antes de que se confirmara la decisión.
Para 2026, las nuevas herramientas basadas en IA —incluidas visualizaciones mejoradas y sistemas de apoyo al árbitro— buscan hacer estas decisiones más rápidas y consistentes .
El objetivo no es automatizar completamente el arbitraje, sino proporcionar más evidencia visual y datos precisos para ayudar a los árbitros a decidir.
Incluso con más tecnología, el debate arbitral seguirá existiendo. Muchas decisiones importantes —como faltas, manos o si una jugada constituye un "error claro y obvio" según el reglamento del VAR— dependen de la interpretación humana.
La IA puede ayudar a reconstruir posiciones o analizar imágenes, pero la última palabra seguirá siendo de los árbitros en el campo y en la sala de video.
Aunque FIFA ya ha anunciado estas tecnologías, algunos detalles siguen sin conocerse públicamente, por ejemplo:
Muchas de estas respuestas solo se conocerán cuando el torneo esté en marcha.
El Mundial de 2026 —con 48 selecciones y más de 100 partidos repartidos entre Estados Unidos, Canadá y México— apunta a ser el campeonato más tecnológico en la historia del fútbol .
Si estas herramientas funcionan como se espera, la inteligencia artificial podría cambiar la manera en que se analiza y se entiende el juego: con tácticas basadas en datos en tiempo real, explicaciones visuales más claras para los aficionados y decisiones arbitrales más consistentes.
Pero lo esencial seguirá igual: los entrenadores diseñarán las estrategias, los jugadores las ejecutarán en el campo y los árbitros tomarán las decisiones finales —solo que ahora con mucha más información en sus manos.
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