Estas limitaciones afectan desde la seguridad y la logística hasta la lucha contra la pesca ilegal, el contrabando o actividades marítimas sospechosas.
La propuesta de Quartermaster consiste en recoger observaciones directamente desde los barcos que ya están en el mar.
El sistema SmartMast es un paquete de sensores reforzados para entornos marinos que se instala en el mástil de un barco. Incluye cámaras, receptores de radio y otros equipos capaces de capturar información del entorno marítimo en tiempo real.
Entre sus componentes principales están:
Los datos recogidos se transmiten a la plataforma de análisis de Quartermaster, donde se combinan las observaciones de numerosos barcos al mismo tiempo. Según la empresa, esto crea una red de detección distribuida y continua que amplía enormemente la visibilidad sobre lo que ocurre en el océano.
En lugar de depender de un único satélite o de patrullas navales, el sistema utiliza las observaciones simultáneas de muchos barcos repartidos por el mundo.
El AIS funciona principalmente como un sistema de autodeclaración: cada barco transmite su propia información de identificación y posición para que otros la reciban.
SmartMast introduce una capa independiente de observación.
Gracias a cámaras y sensores instalados en barcos equipados con el sistema, es posible observar directamente la actividad marítima cercana, en lugar de depender únicamente de lo que las embarcaciones declaran a través de AIS.
Esto aporta varias ventajas:
En la práctica, el enfoque combina los datos tradicionales de AIS con observaciones reales recogidas desde múltiples barcos.
El AIS sigue siendo esencial para la navegación, pero no fue diseñado como un sistema de vigilancia infalible. Entre sus debilidades conocidas están:
Al basarse en sensores independientes, SmartMast busca reducir el impacto de estos problemas. Si varios barcos de la red observan el mismo evento o embarcación, el sistema puede construir una imagen más fiable de lo que realmente ocurre en el mar.
Si miles de barcos contribuyen datos en tiempo real, la red podría generar un nuevo nivel de conocimiento sobre el océano.
Entre los usos potenciales se incluyen:
Inteligencia y seguridad marítima
Una red distribuida de sensores podría ayudar a detectar comportamientos sospechosos, pesca ilegal o incursiones en determinadas zonas marítimas.
Apoyo en búsqueda y rescate
Las observaciones de barcos cercanos podrían proporcionar información actualizada sobre condiciones del mar o la ubicación de embarcaciones en peligro.
Visibilidad logística para el transporte marítimo
Datos más detallados sobre tráfico naval y condiciones marítimas pueden mejorar la planificación de rutas y la gestión operativa.
Datos para navegación autónoma
Grandes volúmenes de imágenes y datos del entorno marítimo también podrían servir para entrenar sistemas de navegación autónoma en el futuro.
La clave del modelo es que la red se vuelve más útil a medida que más barcos participan y aportan datos.
Quartermaster ha recaudado 43 millones de dólares en financiación Serie A, en una ronda liderada conjuntamente por First Round Capital y Quiet Capital.
La empresa planea utilizar estos fondos para:
Según la información disponible, la red ya incluye cientos de embarcaciones y cubre millones de millas cuadradas de océano, lo que muestra cómo la cobertura puede crecer rápidamente cuando los barcos comerciales se convierten en nodos de sensores.
La idea central de SmartMast es aprovechar algo que ya existe: millones de barcos navegando constantemente por el mundo.
En lugar de depender únicamente de satélites o de costosas patrullas marítimas, Quartermaster quiere convertir esas embarcaciones en una infraestructura compartida de observación del océano.
Si el modelo escala como espera la empresa, podría surgir algo que hasta ahora no ha existido: un mapa casi en tiempo real de la actividad en los océanos del planeta.
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