El debate en Cannes revela una división creciente: algunos cineastas rechazan que la IA sustituya a guionistas o actores, mientras otros la ven como una herramienta que reduce costos y acelera la producción. Seth Rogen representa la crítica más dura, afirmando que quien usa IA para escribir guiones “no debería ser e...

Create a landscape editorial hero image for this Studio Global article: How is the 2025 Cannes Film Festival exposing a divide over AI in filmmaking, from Seth Rogen’s strong rejection of AI-assisted writing to d. Article summary: The Cannes debate shows a split between “AI as a threat to authorship” and “AI as a production tool.” Seth Rogen represents the hard-line creative objection, while some filmmakers see AI as a way to reduce VFX costs and . Topic tags: general, general web, user generated. Reference image context from search candidates: Reference image 1: visual subject "# Seth Rogen Says if You Use AI to Write Scripts, Then ‘You Shouldn’t Be a Writer’: ‘Go Do Something Else’. CANNES, FRANCE - MAY 14: Seth Rogen poses during the "Tangles" photocall" source context "Seth Rogen Says if You Use AI to Write Scripts, Then 'You ... - Variety" Reference image 2: visual subject "# Seth R
La inteligencia artificial ya se ha infiltrado silenciosamente en muchas etapas de la producción cinematográfica. Pero en el Festival de Cannes el tema dejó de ser técnico y se convirtió en un debate de fondo: ¿quién es realmente el autor de una película cuando interviene la IA?
Algunos profesionales del cine la ven como una herramienta capaz de abaratar costos y acelerar procesos complejos como los efectos visuales. Otros, en cambio, creen que amenaza la esencia misma del cine: la creatividad humana.
El resultado es una industria dividida que intenta fijar nuevas reglas sobre el papel de la IA en el proceso creativo.
Una de las críticas más contundentes en Cannes vino del actor y cineasta Seth Rogen. Al hablar sobre el uso de IA para generar guiones o historias, fue directo: si el instinto de un escritor es usar IA para escribir, entonces “no debería ser escritor” y debería “dedicarse a otra cosa”.
Su postura refleja una preocupación más amplia entre guionistas, actores y directores. Muchos sostienen que contar historias nace de la experiencia humana: emociones, memoria, interpretación personal. Elementos que, argumentan, un algoritmo no puede replicar de forma auténtica.
También existe un temor laboral muy concreto. Actores, dobladores y artistas de voz temen que sus rostros o voces puedan ser reproducidos por herramientas de IA sin control o consentimiento. La dirección del festival ha reconocido estas inquietudes y ha reiterado su apoyo a guionistas, intérpretes y otros profesionales creativos.
No todos en la industria ven la inteligencia artificial como una amenaza existencial. Para algunos cineastas, simplemente representa la siguiente evolución tecnológica, comparable al salto de los efectos prácticos al CGI.
El director francés Xavier Gens puso un ejemplo claro con su película de Netflix Under Paris. Según explicó, si hubiera utilizado herramientas de IA, el presupuesto de efectos visuales podría haberse reducido aproximadamente de 4 millones de euros a unos 2 millones, y el trabajo que tomó cerca de un año podría haberse completado en apenas tres meses.
Desde esta perspectiva, la IA serviría sobre todo para acelerar procesos técnicos como:
Quienes defienden este enfoque creen que estas herramientas podrían democratizar el cine, permitiendo a estudios pequeños o cineastas independientes producir proyectos ambiciosos con menos recursos.
El Festival de Cannes no ha optado por prohibir completamente la IA. En cambio, está tratando de diferenciar entre películas asistidas por IA y películas impulsadas creativamente por IA.
Según reportes sobre las reglas del festival, las obras cuyo guion, dirección o actuaciones estén impulsadas principalmente por inteligencia artificial no pueden competir por la Palma de Oro, el premio principal del certamen.
Al mismo tiempo, el director del festival, Thierry Frémaux, ha planteado una idea curiosa: crear una etiqueta que certifique que una película fue realizada sin inteligencia artificial, algo parecido a las certificaciones “orgánicas” en alimentos o vino.
La propuesta no prohibiría las películas con IA. Más bien permitiría que festivales y público identifiquen fácilmente aquellas producciones realizadas íntegramente con procesos creativos humanos.
La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas —la organización detrás de los Premios Oscar— también ha intervenido para aclarar el papel de la IA.
Las nuevas normas establecen que:
Sin embargo, la Academia no ha prohibido totalmente la IA en el cine. Las herramientas siguen siendo aceptables en áreas como efectos visuales, sonido o edición.
En la práctica, esto crea una distinción clara: la IA puede ayudar a hacer una película, pero no puede ser considerada su autora principal.
El debate que se vive en Cannes refleja un cambio mucho más amplio en la industria del entretenimiento.
La cuestión ya no es si la inteligencia artificial aparecerá en el cine —porque ya está presente—, sino dónde trazar los límites entre:
Por ahora, festivales y organismos de premios parecen converger en una especie de punto intermedio: permitir la tecnología cuando facilita la producción, pero proteger la creatividad, las actuaciones y las historias creadas por personas.
A medida que la inteligencia artificial avance, las decisiones que se están tomando hoy en Cannes y en los Oscar podrían definir cómo el público del futuro distingue entre una película hecha con tecnología y una hecha por ella.
Studio Global AI
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El debate en Cannes revela una división creciente: algunos cineastas rechazan que la IA sustituya a guionistas o actores, mientras otros la ven como una herramienta que reduce costos y acelera la producción.
El debate en Cannes revela una división creciente: algunos cineastas rechazan que la IA sustituya a guionistas o actores, mientras otros la ven como una herramienta que reduce costos y acelera la producción. Seth Rogen representa la crítica más dura, afirmando que quien usa IA para escribir guiones “no debería ser escritor”.
Festivales y premios como Cannes y los Oscar están trazando límites: permitir la IA en tareas técnicas, pero proteger la autoría humana en categorías clave.