La propuesta de Adfin combina infraestructura de pagos propia con agentes de IA que automatizan flujos financieros completos. A diferencia de los sistemas tradicionales que solo registran facturas o envían recordatorios, el sistema puede tomar acciones automáticamente a lo largo de todo el proceso de cobro.
Entre los flujos automatizados se incluyen:
Estas tareas suelen realizarse manualmente en muchos departamentos financieros. En el modelo de Adfin, agentes de IA supervisan continuamente el estado de las facturas y activan las acciones necesarias sin intervención humana constante.
A largo plazo, la compañía pretende ir más allá de la facturación y construir una plataforma que automatice la forma en que las empresas mueven dinero, cobran y gestionan su flujo de caja en toda la organización.
Para muchas pymes, los retrasos en pagos no son solo una molestia administrativa: pueden convertirse en un riesgo financiero real. Millones de facturas permanecen vencidas en la economía británica cada año, afectando al capital circulante de las empresas y contribuyendo incluso al cierre de miles de negocios.
La estrategia de Adfin es automatizar el proceso completo de control de crédito y cobro de facturas para que las cuentas pendientes no queden olvidadas esperando seguimiento manual.
En lugar de depender de revisiones periódicas, el sistema supervisa constantemente el estado de cada factura y activa acciones como recordatorios, enlaces de pago o métodos alternativos para facilitar el cobro. Esta automatización persistente busca que las facturas atrasadas se gestionen de forma inmediata y sistemática.
La empresa afirma que los clientes que utilizan su plataforma experimentan tasas de pagos tardíos aproximadamente siete veces menores que el promedio de las pymes del Reino Unido, aunque esta cifra procede de datos reportados por la propia compañía y no ha sido verificada de forma independiente en las fuentes disponibles.
Además de acelerar los cobros, el sistema apunta a otro problema habitual: la carga administrativa de los departamentos financieros.
En muchas empresas, los equipos dedican horas cada semana a tareas repetitivas como conciliar pagos con facturas, enviar recordatorios o responder preguntas sobre facturación. Los flujos “agentic” de Adfin automatizan gran parte de ese trabajo, permitiendo que los profesionales financieros se concentren más en análisis, planificación y previsión.
Esto puede aportar tres beneficios operativos principales:
Menos trabajo manual
Los agentes automatizados se encargan del seguimiento de facturas, el enrutamiento de pagos y la conciliación que antes requerían intervención humana.
Mayor transparencia
La plataforma centraliza el estado de las facturas, la actividad de cobros y las consultas de clientes en un único flujo de trabajo, facilitando saber qué se ha pagado y qué sigue pendiente.
Mejor visibilidad del flujo de caja
Al registrar continuamente la actividad de pagos y cobros, los equipos financieros obtienen señales más claras sobre ingresos previstos y facturas vencidas.
Adfin planea utilizar los fondos de la Serie A para ampliar su producto, contratar talento en ingeniería y ventas, y preparar su expansión más allá del mercado británico.
La visión estratégica es convertir el software financiero empresarial en algo más que una herramienta de registro o análisis. En el modelo que propone Adfin, las plataformas financieras actuarían como una capa de ejecución: sistemas capaces no solo de detectar problemas —como facturas impagadas— sino también de resolverlos automáticamente.
Si ese enfoque logra escalar, podría transformar la forma en que muchas pymes gestionan sus finanzas, especialmente en áreas como las cuentas por cobrar, donde los procesos manuales y los retrasos siguen siendo habituales.
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