Standard Chartered ha sido más explícito respecto al impacto de la automatización. La entidad ha indicado que planea eliminar cerca de 7.800 puestos de trabajo para 2030 mientras incrementa su inversión en inteligencia artificial y sistemas tecnológicos .
El director ejecutivo del banco, Bill Winters, generó polémica al afirmar que en algunos casos se estaba reemplazando “capital humano de menor valor” por capital financiero e inversión tecnológica . Sus palabras provocaron críticas dentro del sector financiero.
Jamie Dimon, por ejemplo, calificó esa expresión como "poco afortunada" al referirse a los empleados, subrayando que las transformaciones tecnológicas deberían manejarse con mayor sensibilidad hacia la fuerza laboral .
Aun así, la estrategia refleja una tendencia creciente: las entidades financieras esperan que la automatización asuma ciertas tareas operativas mientras aumentan las inversiones en infraestructura digital y sistemas basados en IA.
En HSBC, la dirección ha adoptado un mensaje claro hacia sus empleados: la inteligencia artificial traerá cambios inevitables en el empleo. El director ejecutivo Georges Elhedery señaló que la tecnología eliminará algunos puestos, pero también generará nuevos roles dentro del sector financiero .
Elhedery pidió a los trabajadores que no se resistan al cambio y enfatizó la importancia de la formación y el reciclaje profesional para adaptarse a las nuevas demandas del sector .
Informes independientes también indican que el banco ha considerado recortar hasta 20.000 empleos —alrededor del 10% de su plantilla— en parte porque la automatización podría reducir la necesidad de personal en áreas administrativas, de soporte y de operaciones internas .
Las proyecciones del sector sugieren que la transformación podría ser significativa en los próximos años. Una encuesta de Bloomberg Intelligence entre directores de tecnología y sistemas de grandes bancos estima que las instituciones financieras podrían recortar hasta 200.000 puestos en todo el mundo en los próximos tres a cinco años debido al avance de la inteligencia artificial .
En promedio, los ejecutivos encuestados prevén una reducción neta de aproximadamente el 3% de la plantilla. Sin embargo, algunos anticipan ajustes más profundos dependiendo de la velocidad con la que se adopten las tecnologías de automatización .
Estas cifras son previsiones basadas en expectativas del sector, no recortes confirmados, y el impacto real probablemente variará según el banco, la región y el entorno regulatorio.
Analistas y líderes del sector coinciden en que los trabajos más rutinarios o basados en procesos repetitivos son los más vulnerables a la automatización. Entre ellos destacan:
Al mismo tiempo, aumenta la demanda de perfiles tecnológicos dentro de los bancos. Las entidades están contratando cada vez más profesionales como ingenieros de IA, científicos de datos, especialistas en ciberseguridad, expertos en riesgo de modelos y gestores de producto que supervisan sistemas de inteligencia artificial y su cumplimiento regulatorio .
Aunque los titulares suelen hablar de pérdidas masivas de empleo, muchos ejecutivos bancarios sostienen que el impacto de la inteligencia artificial será progresivo. Las entidades financieras siguen sujetas a estrictas regulaciones, requieren supervisión humana en decisiones críticas y deben garantizar que los sistemas automatizados funcionen de forma segura.
Por ello, lo más probable es que el sector experimente una transición gradual: menos banqueros en algunas funciones tradicionales y más especialistas técnicos encargados de construir, supervisar y gestionar las nuevas herramientas digitales.
Lo que sí parece claro es que la inteligencia artificial está empezando a redefinir qué habilidades son más valiosas en la próxima etapa de transformación digital de la banca.
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