El mensaje público fue claro: no quieren apostar por una única stablecoin. Pero eso no elimina las tensiones económicas que hay bajo la superficie.
La lista inicial de socios de Open Standard fue excepcionalmente amplia. Incluye gigantes de los pagos, como Visa, Mastercard, American Express y Discover; bancos y firmas financieras, como BlackRock, BNY y Standard Chartered; empresas tecnológicas, como Google, Shopify e IBM; y compañías nativas del sector cripto, como Coinbase, Ripple, OKX y Bybit .
La propuesta de OUSD altera el modelo de negocio habitual de las stablecoins. Las empresas participantes podrían emitir y canjear la moneda sin comisiones ni límites de volumen, mientras que la mayor parte de los intereses generados por los activos de reserva se repartiría entre los miembros del consorcio, después de descontar una comisión de gestión .
Ese diseño contrasta con USDC, cuyo emisor, Circle, conserva los ingresos derivados del rendimiento de las reservas. Si OUSD logra atraer a emisores, plataformas y empresas que hoy utilizan USDC, la competencia no se limitaría a la cuota de mercado: también afectaría directamente a los ingresos de Circle.
El consejero delegado de Circle, Jeremy Allaire, respondió destacando el efecto de red de USDC. Señaló un volumen de transacciones en cadena de aproximadamente entre 21,5 y 30 billones de dólares en el primer trimestre de 2026, junto con cerca de 77.000 millones de dólares en circulación . Aun así, la reacción bursátil mostró que los inversores consideraron creíble la amenaza.
En sus llamadas de resultados del segundo trimestre de 2026, las tres compañías insistieron en una estrategia de «múltiples stablecoins», en lugar de elegir un único ganador .
Los principales inversores de Open Standard también han afirmado públicamente que OUSD está «diseñada para complementar, no reemplazar» a USDC .
Las declaraciones tranquilizadoras son relevantes, pero no resuelven varios conflictos estructurales.
Riesgo de canibalización de ingresos. El atractivo principal de OUSD es redistribuir la economía de las stablecoins. En el modelo de USDC, Circle conserva el rendimiento de las reservas; en el de OUSD, ese rendimiento se comparte con las empresas participantes. Si los emisores y las plataformas pueden crear OUSD sin comisiones o con costes mínimos, el conjunto de ingresos disponible para USDC —y potencialmente la valoración bursátil de Circle— podría reducirse .
Los incentivos enfrentados de Coinbase. Coinbase es uno de los socios de distribución más importantes de USDC. Conserva todos los intereses generados por los USDC depositados en su plataforma y comparte con Circle la mitad de sus ingresos residuales vinculados a las reservas . Al mismo tiempo, Coinbase forma parte del consorcio de OUSD. Esa doble posición la obliga a equilibrar la protección de una fuente de ingresos actual con la oportunidad de beneficiarse de un token rival que podría restarle valor a USDC .
El acuerdo de reparto de ingresos entre Coinbase y Circle vence el 18 de agosto de 2026 y deberá renegociarse . Ese calendario añade presión a una relación que ya está siendo examinada de cerca por los inversores.
La cotización de Circle no se ha recuperado. La caída del 15 % al 20 % tras el anuncio del 30 de junio no se había revertido a comienzos de agosto . El comportamiento de la acción sugiere que el mercado ve una amenaza competitiva real, pese a que las compañías hablen de una estrategia compatible con varias redes.
Una gobernanza distinta. USDC está controlada en última instancia por Circle. OUSD, en cambio, será gestionada por Open Standard, una entidad independiente respaldada por más de 140 compañías. Sus decisiones no tienen por qué coincidir con los intereses de Circle ni con la estrategia de USDC .
Open USD está previsto para entrar en funcionamiento más adelante en 2026, inicialmente en Solana, Stellar, Base y Polygon . Su éxito dependerá de factores concretos: adopción en pagos, liquidez y uso por parte de comercios. La presencia de grandes nombres puede acelerar la distribución, pero no garantiza que empresas y usuarios cambien de stablecoin .
Por ahora, Coinbase, Visa y Mastercard pueden respaldar simultáneamente USDC y OUSD porque esa flexibilidad les permite conectarse a más redes y atender a más clientes. El verdadero examen llegará cuando ambas monedas compitan por los mismos volúmenes y los incentivos económicos de sus socios dejen de estar alineados.
En otras palabras, el mensaje de «convivencia» puede ser sincero en el corto plazo. La tensión persiste porque el modelo de OUSD apunta directamente a los ingresos que financian el negocio de Circle, y varias de las empresas que tranquilizan al mercado son también las que están construyendo la alternativa.