La integración de ambos activos es importante porque los mercados de garantías suelen beneficiarse de efectos de red. Los prestatarios buscan plataformas donde puedan conseguir liquidez con facilidad, mientras que los proveedores de capital prefieren mercados con mayor profundidad, parámetros de riesgo conocidos y una demanda de crédito más estable.
Aave no tuvo que crear desde cero un mercado para el oro tokenizado. Pudo apoyarse en la liquidez, la infraestructura y la base de usuarios que V3 ya había acumulado en distintas cadenas. Esa ventaja hace más sencillo atraer nuevas categorías de colateral y más difícil que un competidor pequeño iguale de inmediato sus condiciones de préstamo.
Los aproximadamente 63 millones de dólares en PAXG y XAUT depositados como garantía representan solo el 1,5% de los 4.200 millones de dólares de capitalización conjunta de ambos tokens.
La cifra muestra una brecha considerable entre tener un activo y utilizarlo dentro de las finanzas descentralizadas. Los inversores pueden mantener o intercambiar oro tokenizado sin pedir préstamos contra él; por eso, la capitalización de mercado no indica cuánto de ese suministro está generando actividad crediticia.
Un cálculo sencillo permite dimensionar el potencial. Si el 5% del mercado conjunto de PAXG y XAUT se destinara como garantía, el colateral desplegado alcanzaría unos 210 millones de dólares. Es un escenario ilustrativo, no una previsión, pero muestra que un aumento moderado de la utilización podría multiplicar de forma relevante el tamaño del mercado de préstamos.
Aave también pasó una prueba práctica durante un episodio de tensión. El 23 de marzo, el protocolo procesó un grupo importante de liquidaciones de XAUT después de una caída pronunciada del precio del oro, sin que se informaran interrupciones operativas.
Ese episodio no elimina los riesgos relacionados con los emisores, los oráculos de precios, la liquidez o las propias liquidaciones. Sí aporta, en cambio, evidencia de que el oro tokenizado puede funcionar como garantía en DeFi durante un periodo de estrés de mercado.
Aave V4 comenzó a operar en la red principal de Ethereum el 30 de marzo de 2026, y la activación aprobada por la DAO llegó el 4 de mayo. A partir de entonces, sus depósitos crecieron con rapidez: superaron los 300 millones de dólares el 23 de julio, rebasaron los 350 millones el 3 de agosto y alcanzaron más de 400 millones a mediados de agosto.
La relevancia de esta evolución no está únicamente en el volumen acumulado. También muestra que usuarios y proveedores de liquidez estaban dispuestos a adoptar una nueva versión mientras V3 seguía siendo el núcleo consolidado del protocolo. V4, por tanto, complementa a V3 en lugar de sustituirlo de inmediato.
El cambio central de V4 es su arquitectura de "hub y spokes". Un Liquidity Hub concentra los activos, mientras que distintos Spokes se conectan a esa liquidez y mantienen sus propios tipos de garantía, parámetros de riesgo y reglas de liquidación. Cuando un usuario pide prestado, los fondos proceden del Hub compartido.
En teoría, este diseño permite lanzar mercados especializados sin dividir la liquidez en numerosos fondos aislados. Para activos del mundo real tokenizados, como el oro, puede facilitar la aplicación de controles de riesgo específicos sin tener que construir una infraestructura completamente independiente para cada activo.
La diferencia entre los depósitos brutos de V4 y su TVL neto es principalmente una cuestión de medición. Los depósitos brutos contabilizan los activos suministrados al protocolo. El valor total bloqueado, o TVL, suele reflejar el valor de los activos que permanecen en el protocolo después de considerar pasivos u otros ajustes, aunque la definición exacta depende del proveedor de datos.
Por eso, V4 puede registrar más de 400 millones de dólares en depósitos brutos y mostrar al mismo tiempo un TVL neto cercano a 217-225 millones. Parte de la diferencia puede corresponder a activos prestados, garantías reutilizadas de forma recursiva, cambios en los precios o ajustes específicos del panel de análisis.
Las cifras deben leerse como indicadores distintos: los depósitos brutos muestran el volumen de activos suministrados y el flujo de entrada al producto; el TVL neto intenta representar el valor que queda después de las deducciones relevantes. Compararlos como si fueran el mismo total puede llevar a conclusiones equivocadas.
El liderazgo en oro tokenizado encaja con la posición más amplia de Aave en el mercado de préstamos DeFi. En su revisión de 2025, el protocolo afirmó que al cierre del año representaba el 61,5% de los préstamos DeFi activos, el 52,4% del TVL total y el 43,2% de los ingresos del sector de préstamos.
Las estimaciones sobre el TVL de Aave V3 varían considerablemente. Una cifra correspondiente a mediados de abril de 2026 situaba el volumen en 19.400 millones de dólares, mientras que otros rastreadores mostraban cifras superiores o inferiores según la fecha, las cadenas incluidas y la metodología utilizada.
La discrepancia recuerda que una fotografía puntual del TVL no debe interpretarse como una clasificación permanente. El patrón general es más sólido: V3 dispone de liquidez multichain y captura una parte significativa de la actividad real de endeudamiento, no solo de los depósitos pasivos. Esa combinación es especialmente valiosa en mercados especializados, donde la profundidad y la demanda de préstamos tardan en desarrollarse.
El liderazgo de Aave no garantiza que el oro tokenizado ni otros activos del mundo real vayan a convertirse en garantías de uso masivo. Para que el mercado crezca, los tenedores deben tener un motivo claro para pedir préstamos contra esos activos; además, los incentivos deben resultar atractivos y los protocolos deben gestionar riesgos relacionados con los emisores, los reembolsos, los oráculos, la liquidez, las liquidaciones y el tratamiento jurídico.
El oro tokenizado funciona así como una prueba de concepto y como una advertencia. Aave controla más de la mitad del colateral de la categoría y demostró que su infraestructura podía procesar liquidaciones en un momento de tensión. Aun así, solo el 1,5% del valor conjunto de PAXG y XAUT está desplegado como garantía.
La principal ventaja estratégica de Aave es que puede conectar ambos extremos. V3 aporta liquidez y demanda de crédito ya establecidas, mientras que V4 ofrece una arquitectura más flexible para incorporar nuevos activos a los mercados de crédito on-chain.
La pregunta abierta no es si Aave ha construido una plataforma líder. Los datos apuntan a que sí. La cuestión es si los activos tokenizados del mundo real —empezando por el oro— conseguirán generar suficiente demanda de préstamos para llenar la capacidad que esa plataforma ya ha creado.