La oferta final fue mayor que el plan inicial de captar 4.200 millones de yuanes. El aumento refuerza la impresión de que la demanda por compañías vinculadas a la inteligencia artificial y el hardware se fortaleció durante el proceso de la OPV.
La participación minorista fue especialmente intensa. Reuters informó de que el tramo destinado a particulares fue suscrito más de 8.000 veces, mientras otro informe basado en una comunicación de la bolsa situó la cifra en 5.526 veces. La discrepancia aconseja no tratar ningún múltiplo como definitivo, pero ambas cifras apuntan en la misma dirección: la robótica humanoide ha despertado un interés especulativo y temático excepcional entre los inversores chinos.
La operación también establece una referencia de valoración para todo el sector. Unitree ha atraído a inversores estratégicos y respaldos vinculados al ecosistema tecnológico chino, pero el apoyo financiero o institucional no demuestra por sí solo que exista una demanda sostenible de robots a gran escala.
Unitree fabrica robots humanoides y cuadrúpedos. Según datos de su folleto de OPV citados por Forbes, la empresa envió 5.511 unidades humanoides a todo el mundo en 2025, más de diez veces el volumen del año anterior. También asegura haber vendido más de 33.000 perros robot desde su fundación.
Estas cifras le dan una posición visible en un mercado todavía joven. Unitree cuenta con productos reconocibles, experiencia de fabricación y un historial de envíos que muchos competidores más recientes aún no han conseguido.
Pero vender unidades no equivale necesariamente a demostrar que los robots humanoides están listos para una adopción masiva. Un análisis independiente del folleto señaló que buena parte del volumen de 2025 se destinó a universidades y clientes de investigación, mientras que una proporción mucho menor llegó a aplicaciones industriales.
La diferencia es importante. Las ventas a centros de investigación pueden demostrar que existe interés por las plataformas y por la experimentación, pero no prueban que los robots estén generando retornos atractivos en fábricas, almacenes o empresas de servicios.
Además, una presentación anterior de la compañía reconocía que las aplicaciones comerciales de sus robots cuadrúpedos y humanoides seguían siendo limitadas. La pregunta central, por tanto, no es si Unitree puede fabricar y enviar robots. Es si los clientes los utilizarán con la suficiente intensidad como para justificar el precio de compra, el mantenimiento y los costes de integración.
A corto plazo, la oportunidad parece más empresarial que doméstica. Entre las aplicaciones potenciales se encuentran:
El formato humanoide resulta atractivo porque está diseñado para desenvolverse en espacios construidos para seres humanos. En teoría, un robot capaz de utilizar escaleras, pasillos, herramientas y estaciones de trabajo existentes podría requerir menos rediseño de las instalaciones que una máquina especializada.
En la práctica, esa ventaja solo será relevante si el robot es fiable, seguro, diestro y suficientemente barato para una tarea concreta. Un vídeo de demostración puede mostrar que una máquina es capaz de completar una acción; un negocio necesita que la repita de forma segura, medible y rentable miles de veces.
Los usos de consumo —asistencia en el hogar, cuidado de personas mayores, educación, entretenimiento y compañía— son una posibilidad de más largo plazo, no un mercado ya consolidado. Exigen estándares más altos de seguridad, autonomía, atención posventa y facilidad de uso, a menudo con precios inferiores a los que un comprador industrial estaría dispuesto a pagar.
La tesis más sólida de China en IA física no consiste únicamente en fabricar los cuerpos de los robots. También se basa en que sus cadenas industriales y su amplia base manufacturera podrían ofrecer numerosos lugares donde desplegar máquinas, recopilar datos operativos y mejorar su rendimiento.
Un informe de la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad entre Estados Unidos y China describe este mecanismo como un posible ciclo de datos de la IA física: el uso de robots en fábricas, investigación y otros entornos genera datos especializados del mundo real que pueden mejorar los sistemas posteriores.
Si el ciclo funciona, más despliegues pueden producir mejores capacidades de percepción y control. Eso, a su vez, podría facilitar nuevos despliegues y hacerlos más valiosos.
China también parte de capacidades relevantes en hardware e industria. Los analistas destacan su profundidad manufacturera, su talento de ingeniería, su ecosistema de componentes y su capacidad para iterar productos a gran volumen. La infraestructura eléctrica y de red del país también podría favorecer el crecimiento más amplio de sistemas de IA que requieren mucha energía.
Ninguna de estas ventajas garantiza el liderazgo. Son condiciones favorables para escalar la IA física, no una prueba de que una empresa concreta haya resuelto los problemas de fiabilidad, autonomía o rentabilidad por unidad.
Con unos 61.000 millones de yuanes, la valoración de la OPV de Unitree descansa en buena medida sobre el crecimiento futuro. Según el resumen de su folleto publicado por la Bolsa de Shanghái, la empresa registró en 2025 ingresos de aproximadamente 1.700 millones de yuanes y un beneficio neto ajustado cercano a 590 millones.
Reuters también informó de una previsión de hasta 283 millones de yuanes de beneficio atribuible en el primer semestre, excluidos elementos extraordinarios.
Estos resultados muestran que Unitree no es simplemente un proyecto de robótica sin ingresos. Sin embargo, la rentabilidad actual no valida por sí sola una valoración construida sobre un mercado futuro mucho mayor. La tesis de inversión depende de varias transiciones difíciles:
El riesgo es que los humanoides sigan siendo máquinas costosas, adecuadas únicamente para funciones muy concretas. The Robot Report señaló que el precio medio de venta de los robots humanoides de Unitree cayó con fuerza entre 2023 y los nueve primeros meses de 2025. Esto puede indicar una mejora de la asequibilidad, pero también presionar los márgenes del hardware.
Los precios más bajos pueden ampliar el mercado, aunque obligan a vender muchas más unidades para mantener la rentabilidad.
El éxito de la OPV podría facilitar el acceso a los mercados públicos a otros eslabones de la cadena robótica: fabricantes de actuadores y motores, proveedores de sensores, integradores y desarrolladores de IA incorporada. También puede intensificar la competencia por ingenieros, capacidad industrial y capital estratégico.
La operación no es un acontecimiento aislado. AgiBot, otro fabricante chino de robots humanoides, ha iniciado el proceso para una OPV en Hong Kong, según Reuters. La actividad paralela de ambas compañías sugiere que inversores y empresas están tratando la robótica humanoide como un sector emergente, no como la historia de una sola compañía.
La financiación es importante porque la robótica necesita capital mucho antes de alcanzar una rentabilidad amplia. Las empresas deben financiar nuevas iteraciones de hardware, fábricas, datos de entrenamiento, pruebas de seguridad, instalaciones piloto y capital circulante.
Una OPV exitosa puede ampliar ese margen de maniobra, ofrecer una posible salida a los primeros inversores privados y proporcionar a los competidores una referencia de mercado.
La OPV de Unitree también complica la forma habitual de interpretar la competencia tecnológica entre Estados Unidos y China. Liderar en modelos fundacionales de IA y liderar en IA incorporada son objetivos relacionados, pero no idénticos.
Estados Unidos conserva ventajas importantes en capacidad de cómputo avanzada, condiciones de inversión y rendimiento de los modelos de frontera. Los analistas también señalan las limitaciones chinas en chips avanzados y litografía.
Por su parte, varias economías del noreste asiático mantienen fortalezas decisivas en fabricación de semiconductores, componentes de precisión, automatización industrial y robótica especializada.
La oportunidad de China consiste en combinar esos insumos de hardware y software con su escala manufacturera, sus clientes industriales y los datos obtenidos de despliegues reales. Un análisis de 2026 de la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad entre Estados Unidos y China sostiene que una expansión amplia de la IA incorporada podría ayudar al país a construir con el tiempo ventajas propias en datos industriales.
Es una posibilidad estratégica, no un resultado cerrado. Estados Unidos podría mantener la delantera en algunas capas del “cerebro” —los modelos y el cómputo—, mientras China compite con fuerza en la capa del “cuerpo”: fabricación, integración y despliegue. Los ganadores finales podrían ser las empresas capaces de conectar eficazmente ambas capas.
La OPV de Unitree demuestra que los inversores están dispuestos a financiar la tesis de los robots humanoides antes de que el mercado haya quedado plenamente probado. Las próximas señales importantes deberán proceder de las operaciones, no de las cifras de suscripción:
La lectura más clara de la operación es, por tanto, equilibrada. La OPV confirma la confianza en que la IA física puede adquirir importancia comercial y proporciona capital y visibilidad al ecosistema robótico chino.
Pero una valoración cercana a 9.000 millones de dólares también presupone que Unitree —y el sector que la rodea— podrá superar la difícil distancia entre las demostraciones llamativas, los envíos para investigación y una operación segura, rentable y de gran volumen.