El FMI considera que la IA, el cambio demográfico, los riesgos climáticos y la fragmentación geoeconómica se superponen y pueden reforzarse entre sí. La previsión de referencia del FMI situaba el crecimiento global en el 3,1 % en 2026 y el 3,2 % en 2027, por debajo de la media del 3,7 % registrada entre 2000 y 2019.
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Respuesta de investigación

Create a landscape editorial hero image for this Studio Global article: How does the IMF assess the combined impact of demographic change, climate change, geoeconomic fragmentation, and AI on emerging and develop. Article summary: The IMF’s broad assessment is that demographic change, climate shocks, geoeconomic fragmentation, and AI will reshape growth over 2026–35, with the adverse forces likely to weigh more heavily on emerging and developing e. Topic tags: general, general web, education. Style: premium digital editorial illustration, source-backed research mood, clean composition, high detail, modern web publication hero. Use reference image context only for broad subject, composition, and topical grounding; do not copy the exact image. Avoid: logos, brand marks, copyrighted characters, real person likenesses, fake screenshots, UI text, readable text, watermarks, charts with fake nu
La inteligencia artificial puede impulsar la productividad, pero el Fondo Monetario Internacional (FMI) no la presenta como una solución automática a los efectos del cambio climático, el envejecimiento de la población y la fragmentación geoeconómica. Para el organismo, no son cuatro perturbaciones independientes: son transformaciones estructurales que ocurren a la vez y afectan al crecimiento, la deuda, el margen fiscal y la capacidad de respuesta de los gobiernos. 11
13
La previsión de referencia del FMI de abril de 2026 situaba el crecimiento global en 3,1 % en 2026 y 3,2 % en 2027, por debajo del promedio histórico de 3,7 % entre 2000 y 2019. El Fondo advertía además de que la desaceleración y el repunte de la inflación serían especialmente acusados en las economías emergentes y en desarrollo. 5
13
El panorama de medio plazo también es débil. En su análisis de 2024, el FMI proyectó que, sin medidas de política oportunas o un impulso de las tecnologías emergentes, el crecimiento mundial podría caer al 2,8 % al final de la década, un punto porcentual menos que el promedio prepandemia. Uno de los factores centrales es la demografía: el crecimiento de la oferta mundial de trabajo se reduciría al 0,3 % en 2030, menos de un tercio del ritmo medio de la década anterior a la pandemia. 4
El cambio demográfico puede frenar la expansión de la fuerza laboral en sociedades envejecidas. Al mismo tiempo, los países con poblaciones jóvenes necesitan crear empleo productivo e invertir en educación y capacidades para aprovechar su posible dividendo demográfico. 4
20
Los riesgos climáticos amenazan la prosperidad a largo plazo y exigen inversión sostenida en adaptación y resiliencia. 22
30 Por su parte, la fragmentación geoeconómica y el proteccionismo dificultan la mejora del crecimiento potencial, junto con el envejecimiento y la baja productividad.
1
8
La IA sí abre canales concretos de mejora: automatización de tareas, aumentos de productividad dentro de cada tarea e investigación y desarrollo asistidos por IA. Sin embargo, su efecto agregado depende de cómo interactúen esos mecanismos, no solo de la capacidad de los modelos tecnológicos de frontera. 9
Ahí está el principal riesgo: el gasto climático puede chocar con niveles elevados de deuda; la fragmentación puede dificultar la difusión tecnológica y la inversión; la demografía modifica tanto los mercados laborales como las necesidades de gasto público; y los beneficios de la IA pueden concentrarse inicialmente donde ya existen más inversión tecnológica e integración en cadenas globales de valor. El FMI señaló que la inversión vinculada a la tecnología y la IA estaba apoyando más el crecimiento en Norteamérica y Asia, y que la demanda asociada a la IA favorecía a las economías integradas en la cadena global de valor tecnológica. 6
16
Esto no resta importancia económica a la IA. Significa que sus beneficios son inciertos, desiguales y dependen de condiciones complementarias: formación, infraestructura, capacidad de inversión y empresas capaces de adoptar la tecnología. La evidencia disponible no permite establecer una descomposición anual precisa, publicada por el FMI, de los efectos de estas cuatro fuerzas en las economías emergentes y en desarrollo entre 2026 y 2035. Por tanto, no debe interpretarse que la IA compensará mecánicamente las demás presiones.
Un informe que resume un análisis del FMI sobre 143 economías para el período 2026-2035 apunta a necesidades adicionales de gasto público de alrededor de entre el 3 % y el 4 % del PIB al año durante la próxima década. El mismo reporte estima que las economías avanzadas podrían perder cerca de 0,7 puntos porcentuales de crecimiento anual del PIB per cápita por la combinación de estas fuerzas estructurales. 17
26
No obstante, el material disponible no ofrece una estimación anual equivalente para el conjunto de economías emergentes y en desarrollo, ni un desglose sólido por grupos de países de los efectos individuales del clima, la demografía, la fragmentación y la IA. La conclusión respaldada por las fuentes es cualitativa: la carga será más difícil de gestionar donde las vulnerabilidades previas sean mayores. 11
13
En Oriente Medio y Norte de África, así como en África subsahariana, la coincidencia de restricciones puede estrechar mucho el margen de maniobra. El FMI subrayó que los choques vinculados a conflictos golpean con más fuerza a las economías vulnerables, en especial a los países emergentes y en desarrollo importadores de materias primas que ya arrastran fragilidades. 5
Una deuda elevada y costes de financiación altos obligan a elegir entre estabilizar la economía en el corto plazo e invertir en proyectos con retorno a largo plazo. A la vez, muchos países necesitan recursos para adaptación climática, infraestructuras, educación, sistemas de salud y capacidad digital.
El dilema es claro: recortar la inversión en resiliencia y capital humano debilita el crecimiento futuro; financiarlo todo con más deuda puede agravar la vulnerabilidad financiera. Por ello, el trabajo del FMI sobre resiliencia a largo plazo insiste en una planificación macrofiscal sólida, una mayor eficiencia del gasto, la movilización de recursos internos, la ayuda oficial al desarrollo y la participación del sector privado. 30
La recomendación no es una estrategia aislada de IA ni una política climática separada. El FMI plantea un marco coordinado que preserve la estabilidad y, al mismo tiempo, amplíe la capacidad de invertir y adaptarse. 11
21
La estabilidad de precios, planes fiscales creíbles y una deuda sostenible siguen siendo la base. Cuando sea necesaria una consolidación fiscal, debe ser realista y proteger el gasto social prioritario y la inversión de calidad, en lugar de aplicar recortes indiscriminados. 11
21
Las reformas estructurales que permitan asignar mejor el capital y el trabajo pueden elevar la producción por habitante a medio plazo. El FMI ha destacado fricciones persistentes que impiden que trabajadores y recursos financieros se desplacen hacia las empresas más productivas. 31
Por eso son decisivas las condiciones para adoptar IA: educación, competencias digitales, infraestructura fiable, capacidad inversora y empresas preparadas para incorporar nuevas tecnologías. La IA puede ser una palanca de productividad, pero funciona mejor dentro de una estrategia de crecimiento más amplia. 9
23
La movilización de ingresos internos —incluido el cierre de brechas tributarias— y una administración pública más eficiente son claves para financiar la resiliencia sin trasladar toda la carga a la deuda. El FMI identifica la mejora de la recaudación, la eficiencia del gasto, el endeudamiento público, la ayuda al desarrollo y la participación privada como elementos posibles de esa financiación. 30
La adaptación exige más que una respuesta de emergencia. El enfoque del FMI abarca resiliencia física, financiera y económica, además de medidas que reduzcan el impacto social y económico de los choques climáticos. 30
33
Para los países elegibles, el Servicio de Resiliencia y Sostenibilidad del FMI ofrece financiación asequible y de mayor plazo para retos estructurales vinculados al cambio climático y la preparación ante pandemias, condicionada a la aplicación de reformas. 28
32
La integración regional puede ayudar a diversificar mercados, reforzar la resiliencia y apoyar el crecimiento a medio plazo. El FMI la identifica como una palanca relevante, junto con la reparación de las finanzas públicas y el aumento del crecimiento tendencial. 35
La IA puede mejorar la productividad y ampliar las oportunidades de crecimiento, pero no sustituye la adaptación climática, los ajustes ante los cambios demográficos, unos vínculos económicos abiertos ni una política macroeconómica creíble. El desafío hasta 2035 será construir la capacidad fiscal, las competencias, la infraestructura y las instituciones necesarias para capturar los beneficios de la IA mientras se absorben choques climáticos, demográficos y geopolíticos. 11
23
Para las economías emergentes y en desarrollo —sobre todo las afectadas por conflictos, presión de deuda y altos costes de financiación— la agenda no es solo tecnológica: también es una agenda de resiliencia y financiación. 5
30
Studio Global AI
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El FMI considera que la IA, el cambio demográfico, los riesgos climáticos y la fragmentación geoeconómica se superponen y pueden reforzarse entre sí.
El FMI considera que la IA, el cambio demográfico, los riesgos climáticos y la fragmentación geoeconómica se superponen y pueden reforzarse entre sí. La previsión de referencia del FMI situaba el crecimiento global en el 3,1 % en 2026 y el 3,2 % en 2027, por debajo de la media del 3,7 % registrada entre 2000 y 2019.
La prioridad es combinar estabilidad macroeconómica con inversión en resiliencia, capital humano, infraestructura digital y reformas que impulsen la productividad.
El FMI considera que la IA, el cambio demográfico, los riesgos climáticos y la fragmentación geoeconómica se superponen y pueden reforzarse entre sí. La previsión de referencia del FMI situaba el crecimiento global en el 3,1 % en 2026 y el 3,2 % en 2027, por debajo de la media del 3,7 % registrada entre 2000 y 2019.
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Respuesta de investigación

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La inteligencia artificial puede impulsar la productividad, pero el Fondo Monetario Internacional (FMI) no la presenta como una solución automática a los efectos del cambio climático, el envejecimiento de la población y la fragmentación geoeconómica. Para el organismo, no son cuatro perturbaciones independientes: son transformaciones estructurales que ocurren a la vez y afectan al crecimiento, la deuda, el margen fiscal y la capacidad de respuesta de los gobiernos. 11
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La previsión de referencia del FMI de abril de 2026 situaba el crecimiento global en 3,1 % en 2026 y 3,2 % en 2027, por debajo del promedio histórico de 3,7 % entre 2000 y 2019. El Fondo advertía además de que la desaceleración y el repunte de la inflación serían especialmente acusados en las economías emergentes y en desarrollo. 5
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El panorama de medio plazo también es débil. En su análisis de 2024, el FMI proyectó que, sin medidas de política oportunas o un impulso de las tecnologías emergentes, el crecimiento mundial podría caer al 2,8 % al final de la década, un punto porcentual menos que el promedio prepandemia. Uno de los factores centrales es la demografía: el crecimiento de la oferta mundial de trabajo se reduciría al 0,3 % en 2030, menos de un tercio del ritmo medio de la década anterior a la pandemia. 4
El cambio demográfico puede frenar la expansión de la fuerza laboral en sociedades envejecidas. Al mismo tiempo, los países con poblaciones jóvenes necesitan crear empleo productivo e invertir en educación y capacidades para aprovechar su posible dividendo demográfico. 4
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Los riesgos climáticos amenazan la prosperidad a largo plazo y exigen inversión sostenida en adaptación y resiliencia. 22
30 Por su parte, la fragmentación geoeconómica y el proteccionismo dificultan la mejora del crecimiento potencial, junto con el envejecimiento y la baja productividad.
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La IA sí abre canales concretos de mejora: automatización de tareas, aumentos de productividad dentro de cada tarea e investigación y desarrollo asistidos por IA. Sin embargo, su efecto agregado depende de cómo interactúen esos mecanismos, no solo de la capacidad de los modelos tecnológicos de frontera. 9
Ahí está el principal riesgo: el gasto climático puede chocar con niveles elevados de deuda; la fragmentación puede dificultar la difusión tecnológica y la inversión; la demografía modifica tanto los mercados laborales como las necesidades de gasto público; y los beneficios de la IA pueden concentrarse inicialmente donde ya existen más inversión tecnológica e integración en cadenas globales de valor. El FMI señaló que la inversión vinculada a la tecnología y la IA estaba apoyando más el crecimiento en Norteamérica y Asia, y que la demanda asociada a la IA favorecía a las economías integradas en la cadena global de valor tecnológica. 6
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Esto no resta importancia económica a la IA. Significa que sus beneficios son inciertos, desiguales y dependen de condiciones complementarias: formación, infraestructura, capacidad de inversión y empresas capaces de adoptar la tecnología. La evidencia disponible no permite establecer una descomposición anual precisa, publicada por el FMI, de los efectos de estas cuatro fuerzas en las economías emergentes y en desarrollo entre 2026 y 2035. Por tanto, no debe interpretarse que la IA compensará mecánicamente las demás presiones.
Un informe que resume un análisis del FMI sobre 143 economías para el período 2026-2035 apunta a necesidades adicionales de gasto público de alrededor de entre el 3 % y el 4 % del PIB al año durante la próxima década. El mismo reporte estima que las economías avanzadas podrían perder cerca de 0,7 puntos porcentuales de crecimiento anual del PIB per cápita por la combinación de estas fuerzas estructurales. 17
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No obstante, el material disponible no ofrece una estimación anual equivalente para el conjunto de economías emergentes y en desarrollo, ni un desglose sólido por grupos de países de los efectos individuales del clima, la demografía, la fragmentación y la IA. La conclusión respaldada por las fuentes es cualitativa: la carga será más difícil de gestionar donde las vulnerabilidades previas sean mayores. 11
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En Oriente Medio y Norte de África, así como en África subsahariana, la coincidencia de restricciones puede estrechar mucho el margen de maniobra. El FMI subrayó que los choques vinculados a conflictos golpean con más fuerza a las economías vulnerables, en especial a los países emergentes y en desarrollo importadores de materias primas que ya arrastran fragilidades. 5
Una deuda elevada y costes de financiación altos obligan a elegir entre estabilizar la economía en el corto plazo e invertir en proyectos con retorno a largo plazo. A la vez, muchos países necesitan recursos para adaptación climática, infraestructuras, educación, sistemas de salud y capacidad digital.
El dilema es claro: recortar la inversión en resiliencia y capital humano debilita el crecimiento futuro; financiarlo todo con más deuda puede agravar la vulnerabilidad financiera. Por ello, el trabajo del FMI sobre resiliencia a largo plazo insiste en una planificación macrofiscal sólida, una mayor eficiencia del gasto, la movilización de recursos internos, la ayuda oficial al desarrollo y la participación del sector privado. 30
La recomendación no es una estrategia aislada de IA ni una política climática separada. El FMI plantea un marco coordinado que preserve la estabilidad y, al mismo tiempo, amplíe la capacidad de invertir y adaptarse. 11
21
La estabilidad de precios, planes fiscales creíbles y una deuda sostenible siguen siendo la base. Cuando sea necesaria una consolidación fiscal, debe ser realista y proteger el gasto social prioritario y la inversión de calidad, en lugar de aplicar recortes indiscriminados. 11
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Las reformas estructurales que permitan asignar mejor el capital y el trabajo pueden elevar la producción por habitante a medio plazo. El FMI ha destacado fricciones persistentes que impiden que trabajadores y recursos financieros se desplacen hacia las empresas más productivas. 31
Por eso son decisivas las condiciones para adoptar IA: educación, competencias digitales, infraestructura fiable, capacidad inversora y empresas preparadas para incorporar nuevas tecnologías. La IA puede ser una palanca de productividad, pero funciona mejor dentro de una estrategia de crecimiento más amplia. 9
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La movilización de ingresos internos —incluido el cierre de brechas tributarias— y una administración pública más eficiente son claves para financiar la resiliencia sin trasladar toda la carga a la deuda. El FMI identifica la mejora de la recaudación, la eficiencia del gasto, el endeudamiento público, la ayuda al desarrollo y la participación privada como elementos posibles de esa financiación. 30
La adaptación exige más que una respuesta de emergencia. El enfoque del FMI abarca resiliencia física, financiera y económica, además de medidas que reduzcan el impacto social y económico de los choques climáticos. 30
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Para los países elegibles, el Servicio de Resiliencia y Sostenibilidad del FMI ofrece financiación asequible y de mayor plazo para retos estructurales vinculados al cambio climático y la preparación ante pandemias, condicionada a la aplicación de reformas. 28
32
La integración regional puede ayudar a diversificar mercados, reforzar la resiliencia y apoyar el crecimiento a medio plazo. El FMI la identifica como una palanca relevante, junto con la reparación de las finanzas públicas y el aumento del crecimiento tendencial. 35
La IA puede mejorar la productividad y ampliar las oportunidades de crecimiento, pero no sustituye la adaptación climática, los ajustes ante los cambios demográficos, unos vínculos económicos abiertos ni una política macroeconómica creíble. El desafío hasta 2035 será construir la capacidad fiscal, las competencias, la infraestructura y las instituciones necesarias para capturar los beneficios de la IA mientras se absorben choques climáticos, demográficos y geopolíticos. 11
23
Para las economías emergentes y en desarrollo —sobre todo las afectadas por conflictos, presión de deuda y altos costes de financiación— la agenda no es solo tecnológica: también es una agenda de resiliencia y financiación. 5
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Studio Global AI
Esta página incluye una respuesta respaldada por fuentes que puede continuar dentro de Studio Global.
El FMI considera que la IA, el cambio demográfico, los riesgos climáticos y la fragmentación geoeconómica se superponen y pueden reforzarse entre sí.
El FMI considera que la IA, el cambio demográfico, los riesgos climáticos y la fragmentación geoeconómica se superponen y pueden reforzarse entre sí. La previsión de referencia del FMI situaba el crecimiento global en el 3,1 % en 2026 y el 3,2 % en 2027, por debajo de la media del 3,7 % registrada entre 2000 y 2019.
La prioridad es combinar estabilidad macroeconómica con inversión en resiliencia, capital humano, infraestructura digital y reformas que impulsen la productividad.