El valor del acuerdo se estima en aproximadamente 320 millones de euros (unos 371 millones de dólares).
Además del suministro tecnológico, el contrato refuerza una cooperación industrial ya consolidada entre Leonardo y ADSB. Según la información disponible, ambas compañías han colaborado previamente en programas que han permitido la entrega de más de 25 buques navales en distintos proyectos.
La información pública sobre el contrato describe la contribución de Leonardo como la entrega de “sistemas de combate naval de nueva generación” para las embarcaciones en configuración Falaj‑3.
En un buque de guerra moderno, este tipo de sistema actúa como el “cerebro” tecnológico del barco. Normalmente integra múltiples componentes, entre ellos:
Leonardo es uno de los proveedores internacionales especializados en sistemas integrados de combate naval, capaces de combinar sensores, electrónica y software en una arquitectura única que gestiona todas las operaciones del barco.
Sin embargo, los reportes disponibles no detallan públicamente qué subsistemas específicos —como modelos concretos de radar, control de tiro o software— están incluidos en este paquete de 320 millones de euros.
El acuerdo de Leonardo representa solo una parte de un programa naval mucho más amplio.
En junio de 2025, el grupo EDGE firmó con el Ministerio de Defensa de Kuwait un contrato valorado en 2.450 millones de dólares para suministrar lanchas misilísticas Falaj‑3 de 62 metros.
EDGE actúa como contratista principal del programa, lo que significa que supervisa todas las fases del proyecto, entre ellas:
El contrato también incluye apoyo logístico integrado, mantenimiento en servicio y suministro de munición para las embarcaciones.
Dentro de esta estructura industrial:
Este modelo es habitual en proyectos navales modernos, donde el astillero integra tecnologías procedentes de múltiples proveedores especializados.
El programa Al Dorra también refleja un cambio importante en el sector de defensa internacional.
Durante décadas, muchos países del Golfo compraban plataformas militares completas directamente a fabricantes occidentales. Hoy se observa cada vez más un modelo distinto: empresas de defensa regionales lideran los programas, mientras que compañías europeas o internacionales suministran tecnologías críticas.
En este caso concreto:
Este tipo de cooperación permite a las industrias de defensa del Golfo desarrollar capacidades industriales propias y exportar plataformas, mientras siguen recurriendo a proveedores europeos para sistemas complejos de misión.
El proyecto de las lanchas Falaj‑3 para Kuwait muestra cómo funciona actualmente la adquisición naval en muchos países:
Dentro de ese esquema, el contrato de 320 millones de euros de Leonardo representa el núcleo tecnológico del sistema de combate que convertirá a los nuevos buques Falaj‑3 en plataformas navales plenamente operativas para la Marina de Kuwait.
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