El resultado fue inmediato. Fernando Alonso alcanzó la Q2 por primera vez en toda la temporada y describió la clasificación como "diferente", donde por fin podía luchar , y el equipo estableció una nueva base de rendimiento .
El contraste con Williams es brutal. Después de terminar quinto en 2025 con 137 puntos y dos podios, Williams se ha desplomado a 11 puntos tras la primera mitad de 2026 —frente a los 54 puntos en la misma etapa de la temporada anterior — y ocupa el noveno lugar en el campeonato de constructores . El FW48 llegó tarde, se perdió el primer test en Barcelona, tenía sobrepeso significativo y ha carecido de ritmo de forma constante . El propio Vowles admitió que el equipo no está añadiendo rendimiento con la suficiente rapidez y ordenó una revisión después de que las mejoras en Silverstone no dieran resultado .
Guenther Steiner ha condensado la presión externa con una advertencia concreta. En The Red Flags Podcast (30 de julio), Steiner dijo que Williams "va hacia atrás" y fijó un ultimátum claro: si el rendimiento no mejora, "los cambios" llegarán "dentro de cinco o seis carreras del año que viene" . Se burló de las declaraciones anteriores de Vowles y argumentó que el equipo está "en ninguna parte" en relación a donde debería estar .
Lo que hace que la presión sea aguda es el diagnóstico interno. Alex Albon ha reconocido que los problemas de Williams no son superficiales, sino que son problemas profundos de "ADN genético" que se remontan a 2014, mucho antes de que llegara Vowles . Al mismo tiempo, Albon ha descrito el paquete de mejoras B-Spec previsto para Bakú como "el esfuerzo más grande que he visto del equipo" . Vowles ha confirmado que un "coche casi completamente nuevo" llegará en Bakú y lo ha calificado como una prueba decisiva para el futuro a largo plazo de Williams .
La presión sobre Vowles no se trata solo de 11 puntos frente a 137. Se trata de ver a Aston Martin —que empezó la temporada 2026 con tantos problemas como Williams— ejecutar un rescate liderado por Newey en un solo fin de semana de carrera, mientras Williams espera hasta septiembre su propia reinvención de alto riesgo, con un expatrono contando las carreras públicamente.