El presidente describió la cifra como un recuento «confirmado mediante vídeo»: cada caso debía estar respaldado por imágenes claras del campo de batalla, en lugar de basarse en estimaciones o modelos . La cifra incluye tanto a militares muertos como a soldados gravemente heridos .
Según Zelenski, no se trata de un episodio aislado. A comienzos de julio dijo en el Foro de Industrias de Defensa de la OTAN que Ucrania causa alrededor de 30.000 bajas rusas al mes, en su mayoría mediante drones . En junio, los drones habrían provocado cerca de 28.000 bajas rusas .
El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania informó de 42.860 bajas totales de personal ruso en julio de 2026, la cifra mensual más alta del año . Ese balance incluye pérdidas entre los efectivos rusos, aunque las distintas fuentes ucranianas utilizan categorías que pueden abarcar muertos y heridos y, en algunos recuentos, desaparecidos o capturados.
| Indicador | Cifra |
|---|---|
| Bajas por ataques con drones confirmadas mediante vídeo, según Zelenski | 30.272 |
| Bajas totales de personal ruso, según el Estado Mayor ucraniano | 42.860 |
| Proporción atribuida a los drones | aproximadamente 71% |
La proporción se obtiene al comparar ambos recuentos: 30.272 sobre 42.860 equivale aproximadamente al 70,6%, redondeado al 71%. No significa que 30.272 personas hayan muerto: el dato de Zelenski también incluye heridos graves.
El Estado Mayor ucraniano registró las siguientes pérdidas mensuales rusas en 2026: 31.710 en enero, 26.090 en febrero, 31.960 en marzo, 32.980 en abril, 33.760 en mayo, 39.290 en junio y 42.860 en julio . En los primeros siete meses del año, el total alcanzó 238.650 .
Kiev ha anunciado una expansión extraordinaria de su industria de sistemas no tripulados:
A comienzos de 2026, el viceministro de Defensa Serhii Boiev había señalado que el país esperaba fabricar más de 7 millones de drones durante el año . El salto posterior a la cifra de 10 millones y la meta de 20 millones reflejan la rápida ampliación del ecosistema ucraniano de producción, desarrollo y empleo de drones.
Estos acuerdos no solo buscan aumentar el número de aparatos disponibles. También responden a la necesidad de desarrollar medios más eficaces para detectar, interceptar y neutralizar drones enemigos.
La ventaja que Ucrania obtiene con sus drones convive con una amenaza constante sobre sus ciudades, infraestructuras y población civil. Rusia continúa lanzando grandes oleadas de drones y misiles contra territorio ucraniano.
Ucrania depende de sistemas occidentales como Patriot, NASAMS e IRIS-T para interceptar misiles balísticos y de crucero. Sin embargo, las reservas de munición son limitadas y las defensas pueden verse desbordadas cuando se enfrentan a salvas masivas.
Por eso, la cooperación internacional anunciada incluye también sistemas antidrones. La prioridad ya no es únicamente fabricar más aparatos para atacar, sino crear una red capaz de proteger ciudades, instalaciones energéticas e infraestructuras críticas frente a las oleadas rusas .
Los datos ucranianos sugieren que los drones explicaron aproximadamente siete de cada diez bajas rusas reportadas en julio. Al mismo tiempo, Ucrania está intentando convertir su producción de drones en una industria de escala masiva: de una capacidad declarada de 10 millones anuales hacia un objetivo de 20 millones.
La tendencia podría reforzar la capacidad asimétrica de Ucrania frente a Rusia, pero no elimina sus vulnerabilidades. La misma tecnología que permite golpear a las fuerzas rusas también forma parte de una guerra aérea que expone a los civiles ucranianos a ataques continuos. De ahí que la producción de sistemas antidrones y el suministro occidental de defensa aérea sigan siendo prioridades centrales.