A pesar de esta presión en los márgenes, Starling logró su quinto año consecutivo de rentabilidad, consolidándose como uno de los bancos digitales o “challenger banks” más sólidos financieramente en el mercado británico.
El banco continuó ampliando su base de usuarios y aumentando el uso de sus servicios financieros.
Estas cifras indican que más clientes están utilizando Starling como su banco principal y mantienen mayores saldos dentro de la plataforma.
La actividad diaria de los usuarios también aumentó durante el año.
El incremento en transacciones y saldos sugiere que los clientes están utilizando la aplicación bancaria con mayor frecuencia para sus operaciones cotidianas, aunque la proporción de usuarios que tienen a Starling como banco principal se mantuvo prácticamente estable.
Además del negocio bancario tradicional, Starling está apostando por su división tecnológica Engine by Starling, que ofrece software bancario en la nube a otras entidades financieras bajo el modelo Software‑as‑a‑Service (SaaS).
En FY2026:
Uno de los hitos más relevantes fue un acuerdo de 10 años con Tangerine, el banco digital canadiense propiedad de Scotiabank. El acuerdo permitirá que Tangerine migre su infraestructura de banca digital a la plataforma cloud de Engine.
Este contrato representa uno de los despliegues más grandes de la tecnología de Starling hasta la fecha y refleja la estrategia del grupo: exportar su tecnología bancaria a nivel global, no depender únicamente de los ingresos de su banco minorista.
Los resultados de FY2026 reflejan dos dinámicas simultáneas en Starling:
En conjunto, aunque las ganancias retrocedieron ligeramente, el crecimiento de la base de usuarios y la expansión internacional de Engine apuntan a que Starling evoluciona cada vez más de banco digital a proveedor global de tecnología bancaria.
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