Pero la diferencia entre una noticia y una operación cerrada es importante. Los datos disponibles no especificaban el valor de la compra ni la fecha de ejecución. Otros informes señalaban que Temasek ya tenía posiciones en ambas compañías y que estudiaba destinar capital adicional a ellas. Por tanto, el mercado reaccionó a la posibilidad de una nueva inversión y al voto de confianza implícito, no a unos resultados financieros recién publicados ni a un acuerdo definitivo.
El informe apareció poco después de que SK Hynix ampliara su acceso a los mercados internacionales. En julio, la compañía debutó en el Nasdaq mediante una operación de 26.500 millones de dólares, lo que permitió a los inversores estadounidenses negociar directamente las acciones de uno de los principales fabricantes surcoreanos de memoria.
La cotización en Estados Unidos no creó por sí sola la tesis de inversión de SK Hynix, pero sí hizo que la empresa resultara más accesible y visible para los inversores globales. El posible movimiento de Temasek añadió así una nueva dimensión institucional a una acción ya situada en el centro de la narrativa de la memoria para IA.
La principal baza estratégica de SK Hynix es su exposición a la memoria de alto ancho de banda, conocida como HBM por sus siglas en inglés. Estos chips especializados permiten suministrar datos rápidamente a los procesadores utilizados en sistemas avanzados de inteligencia artificial. La compañía lleva más de una década apostando por esta tecnología, que se convirtió en un componente fundamental de los aceleradores de IA de Nvidia.
En julio, SK Group y Nvidia anunciaron una colaboración estratégica valorada en más de 500.000 millones de dólares. La iniciativa abarca infraestructura de IA y un acuerdo de largo plazo para que Nvidia y SK Hynix aseguren y desarrollen conjuntamente memoria de nueva generación, incluida la HBM.
Nvidia afirmó que había asegurado suministro de memoria para IA de SK Hynix en un momento en que el mercado afrontaba escasez de un componente esencial para sus procesadores y sistemas avanzados. La capacidad asociada a las grandes fábricas de IA del proyecto comenzaría a entrar en funcionamiento en 2027.
Para los inversores, el valor del acuerdo no reside únicamente en su cifra principal. También ofrece una mayor visibilidad sobre la demanda futura. Una relación de suministro y desarrollo conjunto con Nvidia podría dar a SK Hynix un papel más definido en la próxima generación de infraestructura de IA. Por eso, el posible interés de Temasek se interpretó como una confirmación de una tendencia ya conocida, y no como un catalizador completamente nuevo.
La tesis alcista también cuenta con el respaldo de los resultados recientes. SK Hynix registró en 2025 unos ingresos de 97,15 billones de wones y un beneficio operativo de 47,21 billones de wones; el beneficio operativo anual se duplicó con creces frente al año anterior. En el cuarto trimestre, el beneficio operativo alcanzó 19,17 billones de wones, un 137% más interanual, gracias al aumento de la demanda de IA, los precios de la memoria y las ventas.
Estos resultados explican por qué el mercado ha empezado a valorar SK Hynix como una compañía directamente vinculada al crecimiento de la infraestructura de inteligencia artificial. La demanda de HBM y de otros productos de memoria se ha traducido en una rentabilidad excepcional, no solo en expectativas tecnológicas a largo plazo.
Aun así, los buenos resultados no eliminan el riesgo cíclico. El mercado de la memoria puede cambiar rápidamente si aumenta la oferta, los clientes reducen inventarios o las expectativas crecen más deprisa que la demanda real. La intensidad de la reacción a la noticia de Temasek muestra que la valoración de SK Hynix también depende de la posición de los inversores y de su confianza en la siguiente fase del ciclo de la IA.
El tono de los analistas sigue siendo generalmente favorable, aunque sus objetivos de cotización presentan diferencias muy amplias. Mirae Asset mantuvo su recomendación de compra y elevó su precio objetivo un 43,3%, hasta 1,37 millones de wones. Por separado, una revisión de las estimaciones de firmas de valores surcoreanas situó los objetivos entre 1,48 millones y 4,7 millones de wones después de los resultados récord de SK Hynix.
La brecha es reveladora. Existe un consenso amplio sobre la fuerte exposición de SK Hynix a la memoria para IA, pero no sobre cuánto tiempo pueden mantenerse el poder de fijación de precios, la escasez de suministro y el crecimiento excepcional de los beneficios. Las previsiones más optimistas parten de que la demanda de HBM y la posición estratégica de la empresa seguirán siendo sólidas mucho después del rebote inmediato.
La noticia sobre Temasek actuó como catalizador porque reunió varias razones para el optimismo:
El resultado fue un rebote impulsado por el sentimiento inversor, tanto en SK Hynix como en el conjunto de la renta variable surcoreana. Sin embargo, la subida no demuestra que Temasek vaya a completar una nueva inversión ni garantiza la rentabilidad futura de SK Hynix. La operación seguía siendo incierta y la gran dispersión de los objetivos de los analistas confirma que el mercado aún debate qué parte del auge de la memoria para IA es estructural y cuál es cíclica.
La interpretación más prudente es, por tanto, más concreta: la noticia de Temasek aumentó la disposición del mercado a volver a comprar la historia de la memoria para IA después de las ventas. Que esa confianza se mantenga dependerá menos del rumor que de la capacidad de SK Hynix para transformar la demanda vinculada a Nvidia y su liderazgo en HBM en beneficios sostenibles cuando, con el tiempo, llegue nueva oferta al mercado.