Lo que siguió fueron semanas de diplomacia itinerante que, en última instancia, se quedaron cortas:
Para la tercera semana de abril, Pakistán había logrado una pausa táctica, pero no pudo convertirla en una extensión permanente o en un marco de paz formal. Comentarios internacionales señalaron que el papel de Pakistán, si bien fue útil para acoger conversaciones directas, era más el de un conducto que el de un mediador decisivo, con las dinámicas estratégicas centrales aún moldeadas por Washington, Teherán y Tel Aviv .
Cuando Shehbaz Sharif aterrizó en China el 23 de mayo de 2026 para una visita de cuatro días, el esfuerzo de mediación estaba estancado y la región seguía siendo volátil. La pieza central del viaje fue su reunión del 25 de mayo con el presidente Xi Jinping en el Gran Palacio del Pueblo en Pekín .
Xi utilizó el encuentro para dar un impulso político directo a Islamabad. Elogió públicamente a Pakistán por "tomar la iniciativa de desempeñar un papel de mediación para restaurar la paz en Oriente Medio", según un comunicado chino . El respaldo fue la señal más clara de China hasta la fecha de que apoyaba la capacidad diplomática de Pakistán en el conflicto de Irán, un respaldo que Islamabad necesitaba mientras las conversaciones para extender el alto el fuego flaqueaban.
Xi llamó a Sharif "viejo amigo" y subrayó que Pakistán pertenece a un grupo exclusivo de países que China trata como "socios cooperativos estratégicos a toda prueba" . El vice primer ministro Ishaq Dar señaló más tarde que Sharif rindió homenaje a Xi como un "símbolo de fortaleza y estabilidad" durante la discusión
. La imagen y el lenguaje reforzaron una relación construida no solo sobre la economía, sino sobre una profunda confianza estratégica.
La reunión dio inicio formal a la segunda fase del Corredor Económico China-Pakistán (CPEC, por sus siglas en inglés). Ambas partes se comprometieron con un marco mejorado centrado en cinco corredores: crecimiento, sustento, innovación, desarrollo verde y apertura . El primer ministro Li Qiang, quien también se reunió con Sharif durante la visita, dijo que China estaba lista para "construir activamente una versión mejorada 2.0 del CPEC" e instó a ambos países a utilizar sus comités conjuntos de coordinación y comercio para acelerar la cooperación industrial, agrícola y minera
.
Xi planteó la seguridad de los ciudadanos chinos que trabajan en Pakistán, presionando a Islamabad para que "tome medidas efectivas" que garanticen la seguridad del personal, los proyectos y las instituciones chinas . Las conversaciones más amplias abarcaron la estabilidad regional en un momento en que la guerra de Irán seguía siendo una crisis activa, convirtiendo esta cumbre tanto en una sesión de planificación económica como en un ejercicio de alineamiento geopolítico
.
A diferencia del estancado frente de mediación, la visita produjo acuerdos concretos firmados y una clara agenda económica con visión de futuro.
Acuerdos Firmados:
Compromisos Marco:
Conclusiones Diplomáticas:
El encuentro Xi–Sharif no trató tanto de un único acuerdo como de recentrar la relación en un momento peligroso. Pakistán salió con un padrino geopolítico reforzado, un marco económico mejorado y un respaldo público a su diplomacia en Oriente Medio. China aseguró un socio reafirmado en la Franja y la Ruta, un ancla cooperativa para la seguridad regional y una oportunidad para señalar su propio compromiso con la estabilidad sin enredarse directamente en el conflicto de Irán.
El propio esfuerzo de mediación, sin embargo, sigue sin resolverse. A finales de mayo de 2026, el alto el fuego había expirado sin prórroga y no se había programado formalmente una segunda ronda de conversaciones entre EE. UU. e Irán, aunque Pakistán seguía siendo el anfitrión designado en caso de que se reanudaran .