La edición de 2026 evaluó a 12 proveedores de soluciones de core, entre ellos AxyomCore, y mantuvo sus dos dimensiones principales: desempeño comercial y portafolio. Omdia también agrupó a las empresas en tres niveles.
El organismo actualizó la ponderación de las categorías para reflejar las prioridades cambiantes de los operadores, con un mayor énfasis en la IA, el aprendizaje automático y la analítica. Esto da más relevancia a las herramientas capaces de automatizar operaciones, extraer información de los datos de red y avanzar hacia infraestructuras más adaptativas o autónomas.
El informe sigue separando la capacidad del producto de la tracción comercial. Huawei ocupó el primer puesto en desempeño comercial, mientras que Nokia, Ericsson, Huawei y ZTE permanecieron en el grupo de líderes del mercado. Por eso, el resultado de Nokia en el portafolio no debe confundirse con una clasificación por cuota de mercado.
La propuesta de Nokia está diseñada para operar en entornos de nube privada, pública e híbrida. Sus soluciones 5G Core e IMS Voice Core pueden desplegarse sobre la plataforma que mejor se adapte a las necesidades de seguridad, regulación y operación de cada operador.
Esa flexibilidad respalda varios componentes de la evaluación de Omdia:
En conjunto, estas capacidades explican por qué la clasificación de Nokia va más allá de una comparación convencional de productos 5G. La empresa intenta posicionar su portafolio como una plataforma operativa para los proveedores de comunicaciones, combinando funciones de red centrales con flexibilidad de despliegue y automatización.
La estrategia general de Nokia busca acelerar el crecimiento en IA y nube, liderar las redes móviles nativas de IA y la próxima generación 6G, desarrollar innovación conjunta con clientes y socios, concentrar el capital en las áreas donde puede diferenciarse y mejorar la rentabilidad sostenible.
El negocio de core móvil forma parte de esa visión porque la infraestructura de IA necesita más conectividad, capacidad y operaciones de red inteligentes. Según un análisis sectorial de sus resultados, Nokia registró una entrada de pedidos de IA y nube de 2.800 millones de euros en el segundo trimestre de 2026.
Ese impulso comercial no demuestra que la IA, por sí sola, haya causado la clasificación de Omdia. Sí ayuda a explicar por qué la automatización, el despliegue en la nube y la analítica basada en IA tienen un papel estratégico en la hoja de ruta de Nokia y en los criterios que Omdia reforzó en 2026.
El resultado de Omdia y la retirada de Nokia de China describen partes diferentes del negocio. La clasificación evalúa la competitividad global del portafolio de core de Nokia; la situación china se refiere al acceso al mercado, la competencia local, la huella operativa y sus efectos financieros a corto plazo.
Varios informes señalan que Nokia planea cerrar por etapas casi todas sus instalaciones en China continental antes de terminar 2026, después de una caída del negocio y de una mayor competencia de proveedores nacionales. Se espera que el centro de investigación y desarrollo de tecnología radioeléctrica de Nokia en Hangzhou cierre, con un impacto aproximado en 1.600 empleos.
La información disponible respalda la conclusión de que Nokia está reduciendo su presencia en China por el deterioro de la economía local y de las condiciones competitivas. No confirma de manera independiente todos los detalles planteados en la pregunta original, incluido el número exacto de empleados en la Gran China o el papel preciso de las restricciones de seguridad nacional. Esos puntos deben tratarse con cautela.
La implicación estratégica es clara: la competitividad de un producto puede mantenerse fuerte aunque la capacidad de venderlo de forma rentable se debilite en un mercado concreto. Abandonar buena parte de la estructura en China puede reducir costes y exposición local, pero también elimina oportunidades comerciales y genera costes de transición.
Los resultados del segundo trimestre de 2026 muestran por qué la retirada de China y la reestructuración más amplia son relevantes para los inversores. Nokia registró una pérdida operativa de 50 millones de euros, frente a un beneficio operativo comparable de 434 millones.
La compañía afirmó que ahora espera aproximadamente 800 millones de euros en costes de reestructuración y partidas asociadas durante 2026, además de salidas de caja vinculadas a la reestructuración de entre 700 y 800 millones de euros. Su previsión de beneficio operativo comparable se revisó a un rango de 2.100 a 2.600 millones de euros después de presentar determinadas actividades como operaciones discontinuadas.
La presentación del segundo trimestre también mostró un flujo de caja libre negativo de 700 millones de euros, por lo que la presión sobre la caja está respaldada por los materiales para inversores de la compañía.
Algunos informes de mercado indicaron que las acciones de Nokia cotizaban aproximadamente un 4,5 % a la baja después de conocerse el repliegue en China. Se trata de una reacción bursátil comunicada por esos medios, no de una prueba de que los inversores hayan reevaluado la tecnología subyacente de core móvil de Nokia.
La mejor forma de entender la posición de Nokia es como una tensión entre la capacidad del producto y la ejecución comercial:
Los calendarios disponibles apuntan a una publicación de resultados del tercer trimestre de 2026 el 21 de octubre, no el 22, aunque el material de relaciones con inversores proporcionado no confirma de forma independiente que la fecha haya sido formalmente programada. Esos próximos resultados deberían ayudar a determinar si la reestructuración empieza a mejorar la base de costes y si las oportunidades en IA, nube y redes centrales pueden compensar la presión procedente de China y de otros mercados más débiles.