El factor más determinante en toda la región fue la acumulación de inventarios. Las empresas aceleraron la producción y las compras para crear reservas ante posibles interrupciones en el flujo de petróleo, gas y materias primas críticas desde Oriente Medio . Reuters señaló que el acopio fue particularmente visible en Japón, donde la producción manufacturera se disparó a su ritmo más rápido desde febrero de 2014, impulsada tanto por los nuevos pedidos como por una deliberada acumulación de inventarios
. Este comportamiento infló artificialmente las lecturas de producción de los PMI en toda Asia sin reflejar necesariamente ventas finales más fuertes
.
Un punto brillante genuino fue el ciclo tecnológico. Taiwán, Corea del Sur y Japón se beneficiaron de una inversión disparada en infraestructura de inteligencia artificial, lo que elevó los pedidos de chips y componentes electrónicos avanzados . La experiencia de Singapur fue similar, con una producción que saltó un 17.6% interanual en abril gracias a un aumento en la fabricación de electrónicos relacionados con la IA, suficiente para compensar parte del lastre del conflicto en Oriente Medio en otros sectores
.
Las economías del noreste asiático generalmente registraron un crecimiento de nuevos pedidos más firme que sus vecinos del sudeste asiático . La agencia ICIS informó en mayo que las presiones de costos derivadas del conflicto estaban pesando más sobre los fabricantes del sudeste asiático, mientras que las ganancias de producción en el noreste de Asia estaban respaldadas por empresas que se cubrían contra una mayor inflación
. El PMI Manufacturero Global de J.P. Morgan confirmó que los cinco primeros puestos en el ranking de crecimiento de la producción nacional estaban ocupados por economías asiáticas, lideradas por India, Vietnam, Tailandia, Filipinas y Taiwán
.
A pesar de las optimistas cifras generales, surgieron varias señales de advertencia:
Morningstar captó el ánimo del momento sin rodeos: "Los titulares de los PMI asiáticos parecen brillantes, pero los datos subyacentes se ven sombríos" .
Mayo de 2026 fue un mes de crecimiento manufacturero real pero precario en toda Asia. Corea del Sur y Taiwán aprovecharon la ola de la IA para alcanzar máximos de varios años, mientras que Japón e India se mantuvieron firmes. China se estancó, e incluso las cifras más sólidas llevaban un asterisco: gran parte de la producción se basó en el miedo al conflicto, no en la fe en la demanda futura. Mientras la guerra de Irán mantenga la volatilidad de los precios de la energía y la incertidumbre en las cadenas de suministro, el sector manufacturero asiático podría seguir expandiéndose —pero esa expansión seguirá siendo frágil y en parte artificial.
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