Una compra de ETH de gran volumen puede parecer una apuesta de confianza en el mercado. El 2 de noviembre, Lookonchain alertó primero de que la cartera 0x9EcA estaba acumulando ETH; más tarde, citando al investigador ZachXBT, vinculó esas compras con fondos relacionados con un presunto robo a una entidad no identificada de la Unión Europea.
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La compra reportada —27.553 ETH por 62,97 millones de dólares— no equivale al monto presuntamente sustraído. Según los investigadores, las pérdidas superarían los 106 millones de dólares y afectarían a varias cuentas en plataformas centralizadas; por tanto, la operación en ETH representa solo una parte de la cifra investigada.
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De alerta de compra a posible vínculo con un robo
A las 01:17 UTC, una alerta señaló que 0x9EcA había gastado 37,96 millones de USDC para comprar 16.658 ETH en dos horas, a un precio promedio de 2.279 dólares por unidad, y que seguía comprando.
38 En otra publicación, Lookonchain describió la operación completa: 27.553 ETH por 62,97 millones de dólares en cinco horas, a un precio promedio de 2.286 dólares.
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La atribución posterior cambió la lectura de esa actividad. Lookonchain afirmó, citando a ZachXBT, que el presunto atacante utilizó 0x9EcA para comprar ETH y movió los fondos a través de varias plataformas.
7 Así, la operación quedó señalada como parte de un presunto movimiento de fondos, no como prueba de que un inversor estuviera «comprando en la caída».
Qué se sabe sobre el recorrido de los fondos
Los reportes basados en la alerta de ZachXBT indican que se retiraron fondos de varias cuentas en plataformas de intercambio, en USDC y USDT. Después, el presunto atacante habría movido los activos entre distintas criptomonedas y servicios: entre otros, los habría convertido a ETH, enviado a servicios de intercambio instantáneo como Kyrrex y WellWallet, convertido a Monero mediante Wagyu y transferido entre distintas cadenas de bloques.
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Un reporte señaló que ZachXBT publicó 11 direcciones de Ethereum vinculadas al presunto robo para facilitar el seguimiento de los movimientos.
18 Esas direcciones pueden servir como pistas para rastrear transacciones, pero no identifican por sí solas a la víctima, explican cómo se obtuvo acceso a las cuentas ni reconstruyen necesariamente el recorrido completo de cada activo.
Lo que aún no se sabe y lo que la compra no demuestra
La víctima ha sido descrita como una entidad no identificada de la Unión Europea, y los reportes disponibles no nombran las plataformas afectadas. Tampoco establecen cómo se habría comprometido el acceso a las cuentas.
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22 Por eso, la información apunta a un presunto robo, pero no confirma la identidad de la entidad ni el método del ataque.
La compra de ETH tampoco es una señal de mercado fiable por sí sola. Si los activos se adquirieron como parte del movimiento de fondos presuntamente sustraídos, la operación no demuestra una intención de inversión habitual ni confirma que el precio haya tocado fondo. Una conversión posterior podría generar presión vendedora sobre ETH, pero los reportes disponibles no permiten determinar si ocurrirá, cuándo ni en qué volumen.