En la Universidad de Hong Kong, donde Lai obtuvo su doctorado, el lanzamiento tuvo un significado especial. Más de 50 estudiantes, profesores y antiguos alumnos se reunieron en una residencia estudiantil en Wong Chuk Hang para ver juntos el despegue.
El grupo coreó consignas universitarias y realizó una cuenta regresiva colectiva antes del lanzamiento, transformando la transmisión en un auténtico evento de campus. Para muchos miembros de la comunidad universitaria, ver a una exalumna llegar al espacio fue motivo de gran orgullo académico.
La emoción no se limitó a Hong Kong. Algunos residentes viajaron miles de kilómetros hasta el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, en el noroeste de China, para asistir a la ceremonia de despedida de la tripulación.
Quienes estuvieron allí describieron a Lai como una pionera que abre camino y destacaron que su logro puede inspirar a jóvenes de la ciudad a interesarse por la ciencia y la exploración espacial.
La Universidad de Hong Kong emitió un comunicado oficial felicitando a su exalumna. La institución señaló que su participación en Shenzhou‑23 representa un nuevo capítulo para la contribución de la comunidad científica de Hong Kong al programa espacial nacional.
También se sumaron las autoridades locales. El jefe ejecutivo de Hong Kong, John Lee, felicitó públicamente a Lai y afirmó que la ciudad se siente orgullosa de que una hongkonesa participe en una misión espacial tripulada del país.
Nacida y criada en Hong Kong, Lai Ka‑ying trabajó durante años en la Policía antes de incorporarse al cuerpo de astronautas de China. Finalmente fue seleccionada como especialista de carga útil en la misión Shenzhou‑23.
Para muchos residentes, las celebraciones alrededor del lanzamiento simbolizan algo más que un logro individual. Representan un momento en el que orgullo local, excelencia académica y ambiciones espaciales convergen, convirtiendo el despegue de Shenzhou‑23 en un hito compartido por toda la ciudad.
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