La familia de Errol Lee quería reformar el piso donde sus padres pasarían la jubilación, en Singapur, con un presupuesto de unos S$80.000 —dólares singapurenses—. Los cargos y las peticiones de pago se acumularon, la obra se estancó y el contratista dejó de responder. Tras tener que rehacer buena parte de los trabajos, el gasto total llegó a S$216.000, unos S$136.000 por encima de lo previsto.
1
2
6
¿De dónde salió la diferencia?
A medida que avanzaba el proyecto, la familia pagó más de S$130.000 al contratista original. Entre las peticiones que recibieron figuró una transferencia de S$35.000 a la cuenta personal del director de la empresa, en lugar de a una cuenta de la compañía. Unos cinco meses después del inicio de la obra, el contratista dejó de estar localizable y los locales de exposición de la empresa habían sido desocupados. Hubo que repetir gran parte del trabajo ya pagado, lo que elevó el coste final.
1
5
6
Los S$216.000 son el coste total de la reforma, no la cantidad pagada al primer contratista. La información disponible no permite saber en qué empleó este los pagos ni si la familia recuperó parte del dinero. La petición de transferir fondos a una cuenta personal es una señal de alerta, pero por sí sola no demuestra qué ocurrió con esos fondos.
1
6
Las señales de alerta
Linus Ng, responsable del comité de educación del consumidor de la Asociación de Consumidores de Singapur (CASE), advirtió de que un presupuesto inicial bajo puede servir para atraer clientes antes de que los conceptos adicionales eleven el precio. Mervin Foo, cofundador de la plataforma de reformas HomeMatch, señaló otra advertencia: que se soliciten más pagos mientras la obra apenas avanza. En este caso se sumó, además, la petición de pagar a una cuenta personal.
1
9
Qué conviene comprobar antes de pagar
Antes de firmar, es útil comparar presupuestos desglosados para el mismo trabajo, verificar los datos de la empresa y las acreditaciones pertinentes, y dejar por escrito el alcance de la obra, los plazos y las condiciones de pago. Si el presupuesto es impreciso, resulta más difícil valorar los cargos que aparezcan después.
3
8
12
Durante la reforma, conviene conservar facturas, justificantes de transferencias y mensajes. Los pagos siguientes pueden vincularse a trabajos terminados e inspeccionados, en vez de adelantarse solo porque se solicite más dinero; también hay que comprobar que el destinatario sea la empresa contratada. Si la obra se detiene, documentar lo realizado y lo pendiente ayuda a plantear una solución. En Singapur, las orientaciones sobre disputas de reformas mencionan opciones como la mediación de CASE o los tribunales de pequeñas reclamaciones.
4
9
10