China completó seis lanzamientos orbitales exitosos entre el 15 y el 20 de septiembre de 2026. Más que una carrera concentrada en una sola instalación, la secuencia mostró una capacidad de lanzamiento distribuida: distintos proveedores comerciales y entidades vinculadas al Estado utilizaron vehículos diferentes desde varios emplazamientos, incluida una plataforma en el mar.
1
3
5
Las seis misiones de la semana
La concentración de vuelos reunió seis cohetes y cargas destinadas a conectividad de banda ancha, observación de la Tierra y demostración tecnológica.
- 15 de septiembre — Zhuque-2E Y7: LandSpace lanzó 10 satélites de banda ancha Qianfan, también conocida como Spacesail, desde la zona espacial comercial de Dongfeng, cerca de Jiuquan. Fue descrito como el primer despliegue a gran escala de Qianfan realizado con un cohete desarrollado comercialmente.
2
4
6
- 16 de septiembre — Gravity-1 Y3: Orienspace despegó desde una plataforma marítima en el mar de China Oriental. La carga incluía ocho satélites de conectividad Qianfan y un satélite de pruebas de comunicaciones de ultraalta capacidad.
6
8
14
- 17 de septiembre — Larga Marcha 12: Un Larga Marcha 12 puso en órbita el grupo número 25 de SatNet en órbita terrestre baja desde el centro espacial comercial de Hainan. Bases de datos de lanzamientos y fuentes de seguimiento identifican la carga como nueve satélites de comunicaciones.
18
20
26
- 17 de septiembre — Kuaizhou-11: ExPace, filial de CASIC, lanzó desde Jiuquan los satélites comerciales Tianyi-51 y Tianyi-52 de radar interferométrico de apertura sintética, junto con una tercera carga.
9
18
23
- 19 de septiembre — Larga Marcha 2D: Un Larga Marcha 2D despegó desde Taiyuan con cuatro satélites PIESAT-2 —del 13 al 16— para la empresa de observación terrestre PIESAT. Son satélites de radar de apertura sintética en banda X.
11
13
- 20 de septiembre — Kinetica-1/Lijian-1 Y18: CAS Space lanzó nueve satélites desde la zona comercial de Dongfeng. El vuelo compartido incluyó Qinling-1, Qinling-2 y PEGA-SUS1; este último es un demostrador de comunicaciones, detección, inteligencia y computación integradas.
29
30
37
El tramo de cuatro lanzamientos en unas 45 horas abarcó los vuelos del Zhuque-2E, Gravity-1, Larga Marcha 12 y Kuaizhou-11. Los cuatro alcanzaron la órbita con éxito y dos emplearon lanzadores desarrollados por empresas privadas.
3
5
La clave: operaciones en paralelo
El ritmo fue posible gracias al paralelismo. Las misiones se distribuyeron entre Jiuquan y su zona comercial, el centro de lanzamiento comercial de Hainan, Taiyuan y una plataforma marítima en el mar de China Oriental. Esa dispersión geográfica y organizativa reduce la dependencia de una única base de lanzamiento.
5
8
9
11
La semana también dejó ver una división de funciones cada vez más relevante en el sector espacial chino:
- Empresas comerciales aportaron el Zhuque-2E, propulsado por metano; el Gravity-1 lanzado desde el mar; y la misión compartida Kinetica-1.
4
8
29
- Organizaciones estatales o vinculadas al Estado mantuvieron un papel central con los Larga Marcha 12 y 2D y con el Kuaizhou-11, incluidos los despliegues para SatNet y cargas de radar.
18
20
23
La participación comercial ya no se limita a demostraciones tecnológicas aisladas: los dos vuelos comerciales de comienzos de semana contribuyeron directamente al despliegue de la constelación de banda ancha Qianfan.
6
14
Qué añadieron los lanzamientos a las redes satelitales
Las dos primeras misiones colocaron 18 satélites Qianfan en órbita: 10 a bordo del Zhuque-2E y ocho en el Gravity-1. El Larga Marcha 12 añadió nueve satélites SatNet.
4
8
20
Qianfan y SatNet, también asociada a Guowang, son los dos principales proyectos chinos de banda ancha en órbita terrestre baja. Fuentes públicas de seguimiento y del sector sitúan su escala prevista conjunta en más de 28.000 satélites, aunque las cifras exactas y los calendarios pueden cambiar.
50
51
La semana también amplió capacidades distintas de la conectividad. La misión PIESAT-2 incorporó cuatro satélites de radar para observación comercial de la Tierra; el Kinetica-1, por su parte, llevó una combinación más amplia de cargas comerciales para observación terrestre, estudio del entorno espacial y demostraciones tecnológicas.
11
30
37
Un hito importante, pero no un problema resuelto
China habría fijado para 2026 el objetivo de alrededor de 140 lanzamientos orbitales, tras alcanzar el récord nacional de 92 en 2025. Una semana con seis despegues demuestra que su infraestructura puede sostener operaciones de alta cadencia, especialmente si se coordinan las capacidades comerciales y estatales.
43
48
Sin embargo, un pico breve no prueba que ese objetivo anual —ni el ritmo exigido para desplegar megaconstelaciones— vaya a mantenerse. La fabricación de satélites, la disponibilidad de plataformas, la fiabilidad de los vuelos y el número de satélites transportados en cada misión siguen siendo límites prácticos.
La brecha de los propulsores reutilizables
Ninguno de los seis vuelos supuso la recuperación y reutilización rutinaria de una primera etapa orbital. Esa diferencia es decisiva para la siguiente fase de las ambiciones chinas de constelaciones.
China avanza en tecnología de cohetes reutilizables, pero el vuelo inaugural del Larga Marcha-12B en junio de 2026 no intentó recuperar la primera etapa. También se han informado hitos de recuperación controlada, aunque recuperar un propulsor no equivale a contar con una flota probada que pueda volver a volar con frecuencia y plazos cortos.
43
48
49
La lectura de esta semana, por tanto, debe ser precisa: China demostró que puede coordinar con rapidez un ecosistema de lanzadores diverso. El desafío más difícil será convertir esa capacidad puntual en un sistema repetible y económicamente viable para colocar decenas de miles de satélites de banda ancha en órbita.