La pelea comenzó como muchos esperaban, con Nickal imponiendo su voluntad sobre la lona. Derribó de inmediato a Daukaus, demostrando el pedigrí de lucha que lo llevó a ser tres veces campeón nacional de la División I de la NCAA con la Universidad Estatal de Pensilvania . Desde la guardia de Daukaus, Nickal mantuvo un control total y conectó un codo que abrió una brecha sobre el ojo izquierdo de su oponente, señal inequívoca de que el daño empezaba a acumularse .
Daukaus logró sobrevivir al control en el suelo el tiempo suficiente para que el árbitro Jason Herzog los pusiera de nuevo en pie, pero esa breve tregua no cambió el desenlace. Cuando la acción se reanudó con ambos intercambiando golpes, Nickal mostró la evolución que todos querían ver.
Daukaus se fue hacia adelante buscando cambiar el rumbo del combate, pero se metió de lleno en la trampa final. Nickal conectó una patada alta que desajustó por completo el ritmo de Daukaus y, acto seguido, soltó un izquierdazo que lo mandó a la lona . Un gancho de derecha acompañó la caída, e inmediatamente Nickal se abalanzó con una lluvia de golpes en el suelo, forzando la rápida intervención del árbitro Herzog para detener la pelea y otorgarle la victoria por nocaut técnico .
Toda la secuencia —desde la reanudación en pie hasta la detención— mostró a un luchador que ya se siente cómodo finalizando los combates sin importar dónde se desarrollen.
Daukaus llegó al UFC Freedom 250 en una buena racha y representaba al oponente más duro y experimentado al que Nickal se había enfrentado hasta la fecha . Se esperaba que pusiera a prueba a Nickal de una manera que sus anteriores rivales jamás habían logrado. En lugar de eso, Nickal lo desmanteló en menos de cinco minutos y consiguió su segundo nocaut consecutivo en el primer asalto .
La victoria elevó el récord profesional de Nickal a un global de 9 victorias y 1 derrota, con un parcial de 6-1 dentro de la UFC, y cinco de esas victorias llegaron por la vía rápida . Más importante aún, la forma en que se dio el triunfo cambió por completo la percepción que se tenía sobre él. Al principio de su andadura en la UFC, las críticas cuestionaban si su golpeo podría seguir el ritmo de su lucha de clase mundial. En el UFC Freedom 250, Nickal respondió a esas preguntas con la actuación de golpeo más peligrosa de toda su carrera .
“Ya no gana peleas simplemente porque sus oponentes no pueden lidiar con su lucha”, señalaron los analistas que cubrieron el evento. “Está empezando a castigarlos en múltiples fases del combate” . En una división donde el campeón suele destacar en todos los terrenos, este tipo de evolución es justo lo que los aspirantes al título necesitan demostrar.
Nickal entró a la pelea sin figurar en el ranking, pero una victoria tan dominante en una de las carteleras más vistas de la UFC durante el año hace esperar que esta situación cambie. Múltiples medios que cubrieron el evento reportaron que Nickal se ha ganado una pelea contra un rival clasificado del peso medio, un paso crítico que separa a las jóvenes promesas de los verdaderos contendientes .
Con 30 años recién cumplidos y apenas 10 peleas profesionales en su historial, Nickal sigue siendo uno de los prospectos con mayor techo de la división . El histórico escenario de la Casa Blanca le dio una plataforma de proyección mediática que muy pocos luchadores llegan a tener, y él la capitalizó por completo. El próximo rival en su camino probablemente determine qué tan rápido puede escalar hacia la foto por el título.
Con una lucha que ya es de nivel élite y un golpeo que se ha convertido en un arma ofensiva genuina, Bo Nickal parece listo para encarar las pruebas más grandes que ofrece la división del peso medio.