El problema que resolvió es la conjetura de Crouzeix, propuesta por el matemático francés Michel Crouzeix en 2004. La conjetura afirma que para cualquier matriz compleja cuadrada A y polinomio p, la norma del operador ||p(A)|| es como máximo el doble del valor máximo de |p| sobre el rango numérico W(A) . La constante exacta de 2 había permanecido abierta durante 22 años; los límites anteriores solo habían alcanzado aproximadamente 2.414
.
El enfoque de Jin no fue una simple consulta a ChatGPT. Diseñó un sistema de razonamiento autónomo, inspirándose en el éxito previo de OpenAI con la conjetura de Cycle Double Cover . Su estrategia de instrucciones incluyó cuatro pasos clave:
Después de iniciar la ejecución, Jin dejó el sistema trabajando. "Bloqueó el modelo fuera de internet, lo inició y se fue. Dieciséis horas después, tenía la prueba", según los informes . Durante esas 16 horas, GPT-5.6-Sol ejecutó miles de ciclos de generación, prueba y refinamiento de hipótesis
.
El resultado fue una demostración de que la conjetura de Crouzeix es cierta: la constante 2 es correcta. La prueba se publicó como preimpresión el 27 de julio de 2026, con el título The Numerical Range Is a 2-Spectral Set .
El proceso de verificación fue riguroso. El propio Michel Crouzeix —el matemático que planteó originalmente la conjetura en 2004— revisó el argumento y confirmó que es correcto . Analistas numéricos también examinaron la prueba
. Además, Jin publicó todos los materiales de investigación en GitHub, incluidos el artículo final, las instrucciones, los borradores de iteraciones, el código de prueba formal en Lean 4 y los informes de auditoría
.
El logro de Jin es notable no solo por la dificultad del problema, sino por su origen y metodología. Un residente de neurocirugía sin título avanzado en matemáticas, utilizando un modelo de IA de forma autónoma durante 16 horas, resolvió un problema que había frustrado a los matemáticos durante dos décadas.
La historia destaca un nuevo modo de investigación: los humanos diseñan las condiciones experimentales y el marco de razonamiento, mientras que los modelos de IA ejecutan una exploración autónoma y a gran escala del espacio matemático. Es una demostración concreta de que la IA puede servir como un verdadero socio de investigación en matemáticas, no solo como una herramienta de cálculo o búsqueda, sino como un sistema capaz de generar pruebas novedosas.
Queda por ver si este enfoque se convertirá en un método estándar en la investigación matemática. Pero por ahora, el resultado de Jin Shanmu se erige como uno de los ejemplos más sorprendentes de descubrimiento aumentado por IA en 2026.