Las petroleras no están invirtiendo en fusión porque ya exista electricidad de fusión comercial. Están comprando una opción sobre un posible negocio energético futuro: electricidad fiable y baja en carbono para una economía cada vez más electrificada. La apuesta va desde participaciones minoritarias en empresas emergentes hasta alianzas técnicas y, en el caso de Eni, un acuerdo de más de 1.000 millones de dólares para comprar electricidad de una planta que todavía no se ha construido. 2947
Qué compañías energéticas están invirtiendo
El sector no ha adoptado una única tecnología. Más bien, está repartiendo sus apuestas entre varias rutas de desarrollo.
- Eni es inversor estratégico y socio de Commonwealth Fusion Systems (CFS), que desarrolla un tokamak de alto campo basado en el confinamiento magnético. La compañía italiana también acordó comprar electricidad de la futura planta ARC de CFS en Virginia. 2949
- Equinor aumentó su inversión en CFS durante la ronda de financiación Serie B, de 1.800 millones de dólares, y describió su participación como su mayor inversión de capital riesgo hasta ese momento. 42
- Chevron, a través de Chevron Technology Ventures, invirtió en Zap Energy. Su enfoque de tipo Z-pinch estabilizado por flujo cortante pretende confinar y comprimir el plasma sin recurrir al gran sistema de imanes externos de un tokamak convencional. El importe no se hizo público. 3341
- Chevron también invirtió en TAE Technologies, una empresa californiana que desarrolla una estrategia distinta de la arquitectura tokamak de CFS. 36
- Shell y Cenovus también han sido identificadas en informaciones del sector como inversores en fusión, aunque los datos públicos sobre sus participaciones exactas y los importes son limitados. 3440
La diferencia entre estas tecnologías es importante. Un tokamak, un Z-pinch y el enfoque de TAE presentan retos de ingeniería, calendarios de desarrollo y caminos hacia la comercialización distintos. Por eso, las inversiones parecen más una cartera de opciones tecnológicas a largo plazo que un consenso sobre qué diseño de reactor ya ha ganado.
Cuánto dinero está llegando a la fusión
Un recuento reciente del sector situó la inversión privada mundial en fusión en un récord de 4.480 millones de dólares en 2025, un 69 % más que el año anterior. 11 Otras estimaciones utilizan definiciones y fechas diferentes: una encuesta de 2024 de la Fusion Industry Association y el Oak Ridge National Laboratory contabilizó 6.200 millones de dólares de inversión en 43 empresas privadas de fusión verificadas, incluyendo en su presentación categorías de financiación pública y privada. 32
Las cifras no son directamente comparables. Los totales pueden variar según incluyan subvenciones públicas, rondas posteriores, compromisos estratégicos o únicamente capital aportado a empresas privadas. La conclusión más prudente es que la fusión ha dejado de ser un nicho de capital riesgo para convertirse en un campo de inversión de varios miles de millones de dólares.
CFS es el ejemplo más claro de esta concentración. En julio de 2026 anunció una nueva ronda de 1.000 millones de dólares en capital, con lo que elevó el total captado a unos 4.000 millones. Según el recuento utilizado, esa cantidad representa aproximadamente el 30 % —o cerca de un tercio— del capital privado invertido en empresas de fusión. 172122
Por qué Commonwealth Fusion Systems lidera la carrera financiera
CFS ha atraído capital porque combina una estrategia tecnológica reconocible con una secuencia de comercialización que los inversores pueden seguir.
Su propuesta utiliza imanes superconductores de alta temperatura para construir un tokamak compacto y de alto campo. La tesis central de la empresa es que unos campos magnéticos más intensos podrían permitir una máquina de fusión más pequeña y comercialmente viable que los conceptos tokamak anteriores. Por ahora, sigue siendo una hipótesis técnica, no un resultado comercial demostrado.
La empresa también ha planteado una progresión clara: primero demostrar la física con SPARC y después utilizar esa experiencia para desarrollar ARC, una central capaz de producir electricidad para la red. Las grandes rondas de financiación, los socios comerciales identificados y la selección de un emplazamiento en Virginia le dan una narrativa comercial más sólida que la de una empresa emergente centrada únicamente en la investigación de laboratorio.
Eso no elimina los riesgos relacionados con los materiales, la disponibilidad de la planta, la gestión del combustible, la regulación, los costes ni los plazos.
SPARC y ARC: los dos proyectos clave
SPARC, en construcción en Devens, Massachusetts, es el tokamak experimental. Su objetivo es demostrar energía neta de fusión mediante una máquina compacta y de alto campo, además de validar la ingeniería necesaria para una futura central eléctrica. No será por sí mismo un generador comercial conectado a la red. CFS lo presenta como la base de su programa de comercialización, y en 2025 distintas informaciones señalaban que las instalaciones estaban completadas en más de un 65 %. 3050
ARC es la central comercial propuesta en el condado de Chesterfield, Virginia, cerca de Richmond. CFS la describe como una instalación de 400 megavatios que pretende llevar electricidad generada por fusión a la red a comienzos de la década de 2030. Google ha acordado comprar 200 megavatios y Eni firmó un acuerdo de compra de electricidad separado, valorado en más de 1.000 millones de dólares. 255256
Estos contratos son compromisos de compra de electricidad futura, no una prueba de que la fusión ya esté disponible comercialmente. ARC todavía depende del avance técnico de SPARC, de las autorizaciones regulatorias, de la financiación y de la construcción. La tecnología aún no está operativa. 55
La estrategia europea de Eni
Eni ve la fusión como algo potencialmente más amplio que la propiedad de una central eléctrica. La empresa ha declarado que quiere contribuir a llevar una planta comercial de fusión a Europa a comienzos de la década de 2040 o antes, con CFS como desarrollador previsto. Una alta ejecutiva de Eni describió la fusión como una posible «próxima refinería». 1
La metáfora apunta a un negocio industrial que no se limitaría a vender electricidad. Eni ha destacado oportunidades en el ciclo del combustible de fusión, incluida la recuperación, purificación y reutilización de tritio y deuterio, además de posibles funciones en la operación de las plantas, las cadenas de suministro y la comercialización de energía. 1
Por qué la fusión se ha convertido en una cobertura estratégica
La tesis de inversión no es que la fusión vaya a resolver la escasez eléctrica actual. La apuesta es que la electrificación industrial, los centros de datos y la descarbonización podrían crear un mercado enorme para una generación baja en carbono y disponible de forma constante.
Las compañías energéticas también pueden aportar experiencia en la financiación de infraestructuras complejas, la gestión de grandes proyectos industriales y la venta de producción mediante contratos a largo plazo.
Para las empresas de petróleo y gas, una participación relativamente pequeña en capital riesgo ofrece acceso a talento, tecnología y futuras cadenas de suministro sin exigir una transformación completa del negocio en el presente. Para las compañías de fusión, los inversores estratégicos aportan capital, experiencia industrial y posibles clientes.
La advertencia, sin embargo, es determinante: la electricidad de fusión comercial todavía no se ha demostrado. Los acuerdos actuales reflejan una confianza creciente en la oportunidad, no certeza sobre el resultado. La fusión sigue siendo una apuesta industrial de alto riesgo, cuyo calendario comercial, coste y viabilidad técnica aún deben probarse.