El problema es que una oblea destinada a fabricar HBM no puede utilizarse al mismo tiempo para producir DRAM convencional. Al priorizar los productos más rentables para los centros de datos, los fabricantes dejan menos capacidad para la memoria que emplean los ordenadores y las tarjetas gráficas: DDR5, GDDR6 y GDDR7.
TrendForce calcula que la HBM supondrá el 22% de la producción total de obleas DRAM a finales de 2026, frente al 30% previsto para finales de 2027 . Deutsche Bank estima, además, una brecha cercana al 10% entre la demanda de DRAM y la capacidad disponible en 2026 .
El impacto ya se refleja en los precios. Un kit de 64 GB de DDR5 que costaba alrededor de 195 dólares pasó a aproximadamente 788 dólares en el primer trimestre de 2026: un aumento del 304% . En el caso de un kit DDR5 de 32 GB de alta selección, el precio subió de unos 90 a 240 dólares, un 167% más . La HBM3E destinada a las entregas de 2026 también se encareció cerca de un 20% .
En las GPU, la memoria llegó a representar entre el 55% y hasta el 80% del coste total de materiales, frente a una proporción mucho menor antes de la crisis .
Las tarjetas de consumo de la familia GeForce RTX 50 están entre las más afectadas. NVIDIA redujo el suministro a sus socios de fabricación hasta un 20%, mientras que algunos modelos sufrieron recortes de producción del 30% al 40% durante la primera mitad de 2026 . En conjunto, los precios de la gama han aumentado aproximadamente entre un 15% y un 20% a escala mundial desde finales de 2025 .
La RTX 5090, cuyo precio recomendado se situaba entre 1.999 y 2.199 dólares, llegó a cotizarse entre 5.000 y 6.000 dólares en mercados secundarios en abril de 2026, más de un 150% por encima de su precio oficial . A mediados de año, los precios observados oscilaban entre 3.500 y 6.000 dólares, según el vendedor y el canal de distribución .
Incluso la RTX 4090, ya descatalogada, superaba los 2.500 dólares en el mercado de segunda mano . Además, un informe de finales de julio señaló que NVIDIA estaría preparando otra subida de hasta el 30% tras el incremento de precios de la DRAM de Samsung .
Las GPU para inteligencia artificial y centros de datos se mueven en una liga todavía más cara:
AMD también ha trasladado el encarecimiento de la memoria a sus tarjetas Radeon RX 9000. A comienzos de 2026, los precios aumentaron entre un 10% y un 17% según el modelo; la RX 9070 XT registró el incremento más alto, del 17% .
El aumento está relacionado con el coste de la VRAM GDDR6: los socios fabricantes de placas de AMD llegaron a pagar 10 dólares más por cada 8 GB de memoria .
En julio comenzó otra ronda de subidas, cercana al 10%, para los paquetes que combinan GPU y memoria y que reciben los fabricantes de tarjetas. La medida afecta a toda la familia RX 9000, con un impacto potencialmente mayor en los modelos con más VRAM .
David McAfee, vicepresidente y director general de Ryzen y Radeon, reconoció públicamente la escasez de DRAM y aseguró que AMD intentaría mantener los aumentos «dentro de límites razonables» . Sin embargo, la RX 9070 XT, cuyo precio recomendado es de 599 dólares, se vendía aproximadamente entre 599 y 989 dólares en Estados Unidos en julio de 2026 .
La señal más llamativa de la gravedad del problema es que incluso Apple terminó repercutiendo el aumento de costes. La compañía elevó los precios de varios MacBook y iPad a partir del 25 de junio de 2026 . El MacBook Neo, su portátil de entrada, pasó de 599 a 699 dólares .
El director ejecutivo Tim Cook calificó las subidas de «inevitables» y describió la situación como «insostenible», señalando la escasez de RAM . Apple afirmó que nunca había afrontado un aumento tan rápido en el precio de los componentes .
Durante los primeros meses de 2026, los contratos de suministro a largo plazo habían permitido a Apple protegerse parcialmente de la subida de la memoria . Pero, a medida que esos acuerdos fueron venciendo y los precios siguieron aumentando, esa ventaja empezó a desaparecer . Algunos medios bautizaron el fenómeno como «RAM-ageddon» y hablaron de un nuevo «impuesto de la IA» para los consumidores . Apple también ha dejado abierta la posibilidad de aplicar más aumentos .
No se ha localizado un anuncio específico de GIGABYTE en las fuentes disponibles. Aun así, como uno de los principales fabricantes de placas gráficas —conocidos en la industria como socios AIB, por add-in board— de NVIDIA y AMD, la compañía está expuesta directamente al aumento de los paquetes de GPU y memoria.
Las subidas de entre el 10% y el 15% aplicadas por AMD y NVIDIA a esos componentes, junto con el recorte de suministro de RTX 50, dejan a los fabricantes con menos chips y mayores costes de adquisición . El encarecimiento de la GDDR6 y la GDDR7 termina trasladándose, al menos en parte, al precio final.
Bloomberg informó de que los fabricantes de PC están afrontando «mayores costes de producción impulsados principalmente por el aumento de los precios de la DRAM y la NAND», y que la volatilidad podría prolongarse durante los ejercicios fiscales 2026 y 2027 .
La crisis no se limita a los componentes para jugar o trabajar con IA. El aumento del coste de la memoria amenaza con reducir los envíos mundiales de ordenadores personales un 10,4% y los de smartphones un 8,4% durante 2026 .
IDC prevé que el precio medio de venta de los teléfonos aumente entre un 3% y un 5% en un escenario moderado, o entre un 6% y un 8% si las condiciones empeoran .
La economista especializada en precios Aparna Mathur, de NYU Stern, describió la situación como un efecto de contagio: el aumento de la demanda en el mercado de la IA está provocando una subida de costes en productos que utilizan otro tipo de memoria. En otras palabras, la carrera por construir centros de datos termina encareciendo también los dispositivos de consumo .
Las previsiones apuntan a una crisis prolongada. TrendForce espera que la fabricación de HBM siga absorbiendo capacidad de obleas DRAM al menos hasta 2027 . Samsung ha advertido de que las «escaseces significativas» continuarán como mínimo hasta ese año .
La nueva fábrica anunciada por Micron no aportaría volúmenes relevantes hasta aproximadamente el tercer trimestre de 2028 . Kearney, por su parte, sitúa la recuperación completa del mercado incluso en 2030 . Bloomberg resumió el panorama con una conclusión poco alentadora: «No habrá alivio hasta 2028» .
Para quienes necesiten comprar una GPU, un portátil o un PC en 2026, la consecuencia práctica es clara: conviene presupuestar una prima considerable sobre el precio recomendado. Y, por ahora, no hay garantías de que esos sobrecostes desaparezcan pronto; podrían mantenerse durante otros dos a cuatro años.