Hablar “poniéndose en el lugar de la otra persona” suele explicarse como comunicación empática. Pero en un debate, una tarea escolar o una exposición no conviene presentarla solo como “hablar bonito” o “ser amable”. La respuesta gana fuerza cuando también se reconocen sus límites: escuchar y comprender al otro no significa renunciar a la propia opinión.
Qué es la comunicación empática
La empatía no consiste en darle siempre la razón a la otra persona. La investigación citada distingue dos dimensiones centrales: una afectiva, relacionada con comprender o acompañar las emociones ajenas, y otra cognitiva, vinculada con adoptar la perspectiva del otro, es decir, intentar mirar la situación desde su lugar[2].
Por eso, la comunicación empática es una forma de hablar en la que no se responde únicamente desde el propio punto de vista. Antes de juzgar, interrumpir o contraatacar, se intenta entender qué está viviendo la otra persona, qué siente y por qué interpreta la situación de cierta manera.
La clave está en el equilibrio: no es decir “todo lo que dices está bien”, sino transmitir algo como: “entiendo cómo lo ves, y también quiero expresar cómo lo veo yo”.
Ventaja: puede bajar la tensión y crear confianza
Una de las principales ventajas de la comunicación empática es que ayuda a evitar que una conversación se convierta rápidamente en una pelea. Cuando alguien siente que lo escuchan antes de corregirlo o contradecirlo, suele haber menos necesidad de ponerse a la defensiva.
Los materiales de investigación relacionan la empatía con la construcción de vínculos emocionales cercanos y la mencionan como un componente de la comunicación de apoyo, en contraste con la comunicación defensiva[2]. En otras palabras, la empatía no es solo una cuestión de buenos modales: también es una actitud que puede hacer que la otra persona se sienta reconocida y respetada.
Otros estudios muestran que la empatía y la capacidad comunicativa se han tratado como factores relevantes en las relaciones interpersonales. En una investigación con estudiantes de enfermería, las relaciones interpersonales presentaron una correlación positiva significativa con la capacidad de comunicación (r=0,645; p<0,001) y también con la empatía (r=0,524; p<0,001)[5]. Otro estudio, realizado con 286 estudiantes universitarios, analizó la relación entre la capacidad comunicativa, la empatía y la competencia interpersonal[
3].
Eso sí: estos resultados proceden de grupos concretos de estudio. Por tanto, no conviene afirmar que la empatía resolverá todos los conflictos en cualquier contexto. Es más prudente decir que la empatía y la comunicación se han investigado como elementos importantes para comprender la calidad de las relaciones.
Desventaja: se puede confundir empatía con callarse
La comunicación empática también tiene un riesgo. Si una persona se preocupa demasiado por no incomodar al otro, puede terminar ocultando su propio malestar, sus límites o su desacuerdo.
Por ejemplo, si alguien hace un comentario hiriente y la respuesta interna es solo “seguro tenía sus razones”, el conflicto quizá parezca menor por fuera, pero la emoción de quien recibió el comentario queda sin resolver. En ese caso, la empatía se vuelve incompleta: entiende al otro, pero abandona la propia voz.
Por eso, la empatía debe ir acompañada de autoexpresión. Un estudio sobre docentes de primaria señaló que, cuanto mayores eran la empatía y la expresividad emocional, más fluida era la comunicación entre docentes y familias[6]. Esto sugiere que no basta con comprender a la otra persona; también importa expresar de manera adecuada lo que uno siente y piensa.
Una buena comunicación empática no es aquella en la que una parte aguanta siempre. Es aquella en la que se reconoce la emoción del otro sin esconder la propia.
Cómo organizar una respuesta para un debate
Si te piden explicar las ventajas y desventajas de hablar desde la perspectiva de la otra persona, puedes estructurar tu respuesta así:
- Define tu estilo de comunicación: di que intentas comprender primero la situación y las emociones del otro.
- Explica la ventaja: ayuda a reducir malentendidos, bajar la tensión y generar confianza.
- Reconoce la desventaja: si se exagera, puede llevar a callar la propia opinión.
- Propón una mejora: escuchar con empatía, pero expresar también lo que uno piensa de forma clara y respetuosa.
- Cierra con una idea central: la buena comunicación combina empatía y honestidad.
Esta estructura funciona bien porque no se limita a enumerar beneficios: muestra una postura equilibrada y madura.
Ejemplo de respuesta para usar en un debate
Mi forma de comunicarme consiste en intentar pensar primero desde el lugar de la otra persona. Creo que cada persona vive situaciones distintas y tiene valores, experiencias y emociones diferentes. Por eso, una misma frase puede recibirse de maneras muy distintas según el contexto.
La ventaja de esta forma de comunicación es que puede reducir los conflictos y ayudar a construir confianza. Si antes de responder intento entender por qué la otra persona piensa o siente así, la conversación suele ser menos agresiva y más abierta.
Sin embargo, también tiene una desventaja. A veces, por preocuparme demasiado por la otra persona, puedo dejar de expresar lo que yo siento o pienso. Por eso, creo que la comunicación empática debe tener equilibrio. Puedo decir, por ejemplo: “entiendo por qué lo ves así, pero desde mi posición me sentí de otra manera”. Así respeto al otro sin ocultar mi propia opinión. Para mí, una buena comunicación no consiste solo en comprender, sino también en expresarse con respeto y sinceridad.
Versión corta
Si tienes poco tiempo para responder, puedes decirlo así:
Mi estilo de comunicación es empático, porque intento comprender primero la situación y el punto de vista de la otra persona. Esta forma de hablar puede reducir conflictos y generar confianza, pero también tiene el riesgo de que uno calle sus propias emociones u opiniones. Por eso, considero que lo ideal es equilibrar la empatía con una expresión clara y respetuosa de lo que uno piensa.
Frases útiles para la vida diaria
Para practicar una comunicación empática, conviene combinar una frase de reconocimiento con una frase de autoexpresión. Por ejemplo:
- “Entiendo por qué lo ves así, aunque yo lo sentí de otra manera.”
- “Puede que haya algo que no estoy viendo; me gustaría escuchar primero tu punto de vista.”
- “Comprendo que eso te haya molestado, pero también necesito explicar cómo me afectó a mí.”
- “Quiero entenderte, pero también quiero ser honesto con lo que pienso.”
- “No quiero discutir, quiero que podamos aclararlo bien.”
La idea principal es sencilla: comunicar con empatía no significa adaptarse siempre al otro, sino intentar comprenderse mutuamente sin perder la propia voz.




