Segunda línea roja: la candidatura debe estar adaptada al puesto. No es lo mismo pedir a la IA que cree un CV genérico desde cero que pedirle que compare tu experiencia real con una oferta concreta. MIT propone, en el contexto de la carta de presentación, facilitar el currículum y la descripción del puesto para que la IA ayude a detectar lo más relevante.
Tercera línea roja: la revisión final es tuya. Indeed recomienda usar la IA generativa como aumento de tus capacidades, no como sustituto, y la sitúa en tareas como crear borradores iniciales o mejorar el CV y la carta de presentación. Eso implica leer, corregir, recortar y confirmar cada dato antes de enviar nada.
Para el CV o currículum, la opción más segura no es abrir una página en blanco y pedir: hazme un CV. Es mejor partir de tus materiales reales y pedir ayuda dentro de esos límites.
Un prompt útil podría ser:
Actúa como asesor de carrera. A partir de la descripción del puesto y de mi CV, identifica 5 puntos que debería destacar en la parte inicial o en la experiencia profesional. Usa únicamente la información que te doy. No añadas, no infieras y no exageres nada.
La carta de presentación suele ser el terreno donde la IA ayuda más, porque obliga a conectar dos cosas: lo que has hecho y lo que la empresa está buscando. MIT recomienda proporcionar el currículum y la descripción del puesto para pedir a la IA que detecte el contenido más relevante, y Harvard FAS tiene una página dedicada al uso de IA generativa en currículos y cartas de presentación.
Aun así, una buena carta no debería parecer una plantilla elegante válida para cualquier empresa. Antes de enviarla, revisa estos puntos:
Prompt recomendado:
A partir de esta descripción del puesto y de mi CV, redacta un primer borrador de carta de presentación. El tono debe ser profesional y natural. Marca las frases en las que necesite añadir un ejemplo real. No incluyas experiencias, logros ni habilidades que no aparezcan en mi CV.
En las fuentes disponibles para esta guía, las recomendaciones más directas se concentran en CV, currículum y carta de presentación: MIT habla del uso de IA para cartas, Harvard FAS de IA generativa para currículos y cartas, e Indeed de borradores o mejoras para estos documentos. Por eso, con la preparación de entrevistas conviene ser más conservador.
La forma prudente de usar IA en una entrevista es tratarla como un simulador de práctica, no como una fábrica de historias. Puede ayudarte a:
Lo que no conviene es pedirle que invente anécdotas, cifras o conflictos profesionales que nunca ocurrieron. Y si la empresa o el proceso de selección establece una norma explícita sobre el uso de IA, lo sensato es seguirla; la guía ética citada también recomienda revisar políticas específicas de la empresa.
Prompt de práctica:
Simula una entrevista para este puesto. Hazme una pregunta cada vez. Después de mi respuesta, dime si fui concreto, si incluí ejemplos reales y si hay alguna parte que suene exagerada o poco clara. No inventes experiencias por mí.
Algunas prácticas aumentan mucho el riesgo de enviar una candidatura poco honesta, genérica o difícil de defender en entrevista:
Antes de mandar el CV o la carta, haz una revisión rápida:
La idea común detrás de estas preguntas es la misma que aparece en las fuentes: la IA puede ayudar a preparar materiales de candidatura, pero debe hacerlo como herramienta auxiliar, con información real, personalizada y revisada por la persona que se presenta al puesto.
Sí, puedes usar IA para escribir o mejorar tu CV y tu carta de presentación. Lo razonable es utilizarla para comparar tu experiencia con la descripción del puesto, detectar puntos fuertes, mejorar frases y crear un primer borrador; MIT, Harvard FAS e Indeed respaldan ese uso como ayuda para currículos y cartas.
Lo que no deberías hacer es delegar toda tu candidatura en la herramienta. Revisa los hechos, elimina exageraciones, añade ejemplos reales y asegúrate de que la versión final te representa. Para entrevistas, usa la IA para practicar y estructurar respuestas, pero no para fabricar experiencias. La frontera es clara: la IA puede ayudarte a contar mejor tu historia profesional; no debe escribir una historia que no sea tuya.